
En 1897 era Presidente de Chile don Federico Errázuriz Echaurren, y éste quiso enviarlo a un cargo en Francia. Pero Ramón Barros Luco era un solterón recalcitrante, y ya había pasado la sesentena, y Errázuriz, por un tema de imagen y de protocolo diplomático, prefería a alguien que estuviera casado. Barros Luco le pidió entonces al Presidente Echaurren unas semanas para solucionar el tema.
Visitaba Barros Luco asiduamente a la familia de don José Florencio Valdés, un parlamentario amigo, en la cual había una señorita joven, buenamoza, y que recientemente había enviudado, heredando una suculenta fortuna. Barros Luco pidió entonces la mano... de su hermana mayor, doña Mercedes Valdés Cuevas, que ya había sobrepasado la cincuentena y que ya se había resignado a vestir santos. Por supuesto que esto extrañó a todo el mundo, y le fueron a consultar a Barros Luco sobre el por qué de su decisión, a lo que éste replicó:
- A mis años, prefiero ser una sorpresa para una soltera antes que un desengaño para una viuda...
Y una anécdota más para cerrar este posteo. Doña Mercedes era mujer muy devota, y veía con preocupación la carencia de fe de su flamante marido. Un día le pidió que ambos se dedicaran, en las tardes, a leer vidas de santos. La socarrona respuesta de Barros Luco: "Mercedita, no hay que meterse en las vidas ajenas"...
1 comentario:
Barros Luco se casó siendo presidente.
Publicar un comentario