Páginas

Mostrando las entradas con la etiqueta Biología. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Biología. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de enero de 2017

El hombre que defendió a los lobos.


Too el mundo habla de ecología pque CUIDAR EL HOGAR COMÚN 'E LA HUMANITÁ y eso (y de los gatos. No se olviden de nosotros los gatos, joer), pero, ¿quién habla de los ecólogos? Es como un crítico 'e música rock que no se conozca a ningún rockero. Well, salvo los críticos hipsters que se conocen cincuentamelones rockeros pque YO CONOZCO UN ROCKERO QUE TÚ NO. Pero, well, piensen en esa gente 'e "no, si a mí me gusta toda la música, el rock, el pop, la electrónica, el jazz", y dezpué cuando les preguntas por músicos, se ríen así como nerviosillos y van y te sueltan con desparpajo que "no, si yo lo escucho nomás". Vergüenza. Vergüenza y asco, gentes iletrás. Pero ¿ecólogos? A ver, chicos "cuidemos el medio ambiente", ¿pueden menzionar así de memoria a dos o tres tipos que hayan escrito sobre ecología? Stephen Jay Gould no cuenta, ése apareció en "Los Simpsons", así es que ES FAMOSO. Tampoco cuenta el tipo cazador 'e cocodrilos ése al que se lo cargó una mantarraya, que lo suyo era más espectáculo que... ya saben... ecología, leñe.

Por eso es que vamos a traer a colazón, a Adolph Murie. ¿A quién? A uno 'e los primeros conservacionistas con SENTIDO COMÚN. El hombre nació en 1899, y ya en sus veintes, viajó al Parque Nacional Monte McKinley (no lo busquen por ese nombre en los mapas. Actualmente es el Parque Nacional Denali. Ese era el nombre autóctono, pero le pusieron Monte McKinley pque COLONIALISMO, pero como hoy en día ABORIGEN IS GOOD, lo llamaron de nuevo con el nombre nativo, carapálida). El parque fue establecío pa' conservar una criatura caprina llamá el carnero de Denali, que en la época se lo festinaban pa' darle carne a los constructores 'e viaférrea. Pero, well... había un problemilla así como chiquito. Los lobos. Que comen carneros, vamos. Si queremos conservar a los carneros, puez a tiro limpio con los lobos, ¿no? Dezpué de too, si un lobo es capaz de comerse a la Caperuzita, puez, ¿qué no hará con un pobre e indefenso carnerillo, eh...?

Así es que, por allá por 1939, mandaron a un cuarentón Adolph Murie a investigar a los lobos, a ver qué hacemos con esa peste. Resultados: en 1944, Murie les tiró a los jefazos en Washington DC un legajo enorme llamao "The Wolves of Mount McKinley". (Supongo que si lo reeeditan hoy en día, debería ser "The Wolves of Denali". Digo yo). El de Murie fue el estudio más avanzao que nadie había hecho sobre los lobos, sus ciclos vitales, sus relazones sociales, etcétera. Y la concluzón a la que llegó, fue que... los lobos son necesarios para el equilibrio ecológico. Leñe, joer, eso es obvio, ¿no? Por algo se llama "equilibrio ecológico" y no "mueran-los-depredadores-vivan-los-hervíboros ecológico", ¿no? Puez pa' la época, no. Pa' la época, era ver a un depredador (lobo, o coyote, que a los coyotes tambíen los había investigao Murie), y shoot at first sight, mudafakas. Seriously.

Lo que Murie puso sobre la mesa, fue algo más que "salvemos a los pobrezitos lobos". No fue el primero que lo dijo (en años previos, Arthur Tansley ya había acuñao el concepto de "ecosistema", y Alfred J. Lotka llevaba años creando modelos matemáticos aplicaos a la ecología. ¿Quiénes? Lo ya dicho. Bonito eso de la ecología, pero los ecólogos son los héroes olvidaos que nadie conoce. Y tú tampoco). Pero el estudio de Murie fue seminal pa' ayudar a cambiar paradigmas, que el equilibrio ecológico no se mantiene salvando a los bichejos especie por especie, o salvando a los más simpáticos (seriously. Siempre que se habla de salvar a los animales, ponen bichos de ojos simpáticos como orangutanes, osos panda e incluso tigres. Pero, ¿tiburones, insectos, cocodrilos? Que se jodan, por antipáticos. Vamos, humanitos, hagan mea culpa), sino que, probándolo en un medio específico (el de Mount McK... er... Denali, eso es) que TODAS LAS ESPEZIES CUENTAN. Incluso hasta las más ingratas 'e conservar. Para gentes criás con cuentos medievales en donde LOBOS MAAALOS-MALOS (a tí te estoy mirando, Tolkien warg-hatemonger), era una idea difícil de tragar. Pero al final, la sensatez se impuso. Hoy en día, escenas de Tarzán cargándose cocodrilos o aventureros jungláticos cargándose tigres, que tanto celebraron los lectores de la era pulp de inicios del XX, pasan como de una insensibilidad enorme. Y eso, gracias a la labor investigativa de hombres como Murie que fueron más allá del deber, observaron la naturaleza, se atrevieron a desafiar las convenciones, y nos enseñaron que el mundo es mucho-mucho más complejo de lo que alguna vez supusimos, y que como Gollum, al final toos cuentan para algo. Por cierto, ya que estamos... ¿menzioné que la cacería está por acabar con los lobos 'e Denali, si es que no los ha matao a toos ya? Way to go, f****** humans.

domingo, 25 de diciembre de 2016

Romance entre peces.


Para Navidad, nada mejor que un posteo... de San Valentín. Uno romántico. Porque soy gato y celebro las fiestas en la fecha que se me para la regalada gana, y si quiero poner un posteo 'e San Valentín en Navidá, puez a ver quién 'e too guapo pa' decirme algo. Pero esto es Siglos Curiosos, no Siglos Almirabaos, así es que es también uno romántico... FEMINAZI. Y es un posteo romántico feminazi... con peces. Sí, señores. Esto es extravagancia pura, un posteo romántico feminazi con peces. Gugleen "romance feminazi con peces" para ver cuántas exprezonebúsqueda salen. En fin, allá vamos con nuestro posteo espezalNavidad, de romance feminazi con peces.

Esta historia transcurre a un kilómetro 'e profunditá bajo las aguas tropicales y subtropicales de tal o cual océano, que la especie en cuestión igual está bien repartidita. A un kilómetro mar'bajo, la p*** m**** si se ve alguna cosa, lo que es un inconveniente para agarrarse chavala, claro, como lo sabe cualquiera que vaya a una de esas discos dark y salga acompañao de a saber qué hembra, o masho, o intermedio, y rogar a Bastet para que sea humana (o gata, para mí). Ahí vive, entre otras especies, cierta especie de linofrínido (nombrecito, ¿eh?) llamada Haplophryne mollis, y lo escribí sin copy-and-paste así es que apláudanme los jetas. Hablamos de que a esa profunditá no hay ni pizca de luz. Y es mar abierto, así es que puntos de referenza como rocas, corales o plásticos de 6-pack de cerveza, como que tampoco. ¿Cómo se las arreglan para reproducirse entonces sin extraviarse por el camino? Pues... con una recurrida técnica de wild sex: con los dientes.

Resulta que las hembras tienen un farolito que funzona como linterna roja, y además andan emitiendo feromonas, las muuu sueltas, y por el farolito y el olorcillo, los mashos van y las muerden. Así dicho: sexo con mordisco. Ya sabía que este posteo les iba a gustar. En fin, resulta que los mashos no las sueltan. Y no las sueltan. Y no las sueltan. Y de tanto no soltarlas... el tejido de la boca del masho se pega con la piel de la hembra. Y sus venas se fusionan, HASTA QUE POR EL CUERPO DEL MASHO EMPIEZA A CIRCULAR SANGRE 'E LA HEMBRA. Asqueroso, ¿verdá? Una vez pegao a la hembra, al masho se le caen las aletas, total, pa' que le sirven ya. Y se le atrofia casi too el resto del cuerpo excepto... exacto, las gónadas. Las joyas 'e la familia. ¡¡¡Así es que si le das la oportunitá a los mashos, se transforman en parásitos que explotan a las puras y virginales hembras!!! ¡¡¡LAS FEMINAZIS TENÍAN RAZÓN!!! (en lo ictiológico, por lo menos). En fin, llega la hora 'e la reproduxón, lo que queda del masho arroja el esperma, que se mezcla con la gelatina viscosa que son los huevos d'ella (realmente asqueroso. Escupiendo pan de pascua mientras leen esto en 3... 2...), y too eso del esperma y la gelatina se hace un revoltijo de fertilitá desde donde saldrán nuevos Haplophryne mollis a perpetuar este ciclo biológico de promiscua asquerosidad (¿pensaban tener sexo esta noche? Hahahá, lo que tengan flashbacks de lo leído, have a good Netflix night...). Las larvas suben a la superficie, se alimentan de plancton, crecen, y cuando maduran, se hunden de nuevo, y... vuelta a empezar. La guinda 'e la torta: la Haplophryne mollis con más mashos colgándole registrada... tenía ocho. Como "Tenchi Muyo!" en versión hembra... y pez.

¿Qué tiene que ver esto con historia? ¿No se supone que Siglos Curiosos es sobre historia? ¿En dónde están los siglos aquí? Buenoooooo... a veces hay que variar un poco, ¿no? Feliz Navidad...

domingo, 4 de diciembre de 2016

Las arañas de Bono y Angelina Jolie.


Los biólogos suelen ser gentes muy chaladas. A veces les ponen los nombres más raros a los bichos que van descubriendo. Normal, si dezpué de todo, la cantidá de nombres potenciales se va agotando, a medida que van descubriéndose más y más y más y más Y MÁS Y MÁS Y MÁS Y MÁS ¡¡¡Y MÁS!!! ¡¡¡MÁS!!! ¡¡¡MÁS!!! ¡¡¡MAAAAAÁSSSSSS!!! especies sobre la faz de la Tierra, que ya van 1.6 millones registradas y contando (casi todas ellas vivas, porque los fósiles son más difíciles de pillar, aunque los zentíficos calculan con musha lógica que el grueso de las especies biológicas, quizás el 99%, sean de las extintas, y si esas cifras son correctas, habría un mínimo de 160-170 millones de especies entre vivas y extintas... siendo muy ultraconservadores con la cifra, porque hay quienes la empinan sus cinco o seis veces más). ¡Qué épocas en donde agarrábamos al mono desnudo y lo llamábamos "humanito" y le poníamos "Homo sapiens", o sea, "hombre que supuestamente hace algo así como que piensa"! En este contexto, se ven cosas raras como que las especies se bautizan con... nombres. Raros.

Un investigador llamado Jason Bond se ha dedicado a la investigación de un género específico de arañas, las Aptostichus. Recordemos que las arañas pertenecen al grupo de los arácnidos, junto con sus buenos amigos los escorpiones y los ácaros. Los arácnidos son un grupo bastante grande de animales, unas 100.000 especies en total (por contraste, los mamíferos se empinan apenas a las 5.500 especies registradas... aunque hay algunas muy badasses entre ellas. Entre una araña por un lado, y un humano con una pantufla de levantarse por el otro, adivinen quién aplasta a quién. No sé ustedes, pero yo apuesto por el humano). Las Aptostichus, decíamos, son un grupo de arañas que se caracterizan por cazar activamente a sus presas, quizás porque eso de tejer telas es como muy de mina. Hasta inicios del siglo XXI habían sido descritas apenas cuatro especies de Aptostichus, pero gracias a la labor del señor Bond, ahora conocemos más de una cuarentena de especies de Aptostichus, o sea, conocemos diez especies por cada especie que conocíamos antes. Lo que es un importante paso en la investigación... de... buenoooooo... para alguna cosa tendrá que servir el saber de arañas. Digo yo.

Y puestos a darles nombre, una especie acabó llamándose, en homenaje a Angelina Jolie... voy a copiar y pegar aquí porque, joder con el nombrecito. Aptostichus angelinajolieae. Listo. Traten de teclearlo de una y sin error. Mucho cuidado con comerse una E: es angelinajoliEae y no angelinajoliae, como algunos ignorantes escriben. Según Mr. Bond, es en homenaje a la labor de Angelina Jolie en la UNESCO. Hay que ser muy pringao de las arañas para pensar que una chica se va a impresionar porque una araña se llama como ella, salvo Spiderwoman, pero... Angelina Jolie tiene una mentalidad un tanto extraña, así es que quién sabe. Como sea, esto fue en 2008, así es que tiene guasa que un par de años después, en una escena de la película "Agente Salt", aparece Angelina Jolie extrayéndole veneno a una araña. ¿Habrá sido un chiste intencional?

En 2012, se presentó otra ronda de arañas con nombres estrambóticos. Ahora, el homenajeado fue Bono, el vocalista de U2. La nueva especie se llama Aptostichus bonoi, y vive en... el Parque Nacional Joshua Tree de Estados Unidos. Como el disco "The Joshua Tree" de U2, ¿lo pescan, lo pescan...? Y este bautizo también tiene su guasa. Porque, aparte de trabajar en U2, Bono se dedicó a componer la música para el musical de Spiderman ("Spider-Man: Turn Off The Dark"), junto con The Edge, no lo dejemos de lado, y que tuvo cincuenta millones de problemas de puesta en escena. Hablamos de un musical que costó 75 melonedólares y seis accidentados, cuando el musical standard de Broadway cuesta 15 millones y ningún accidentado. La crítica lo hizo pedazos, aunque parece que igual vendió boletos. Más le valía, para lo que costó. Y si Bono quiere olvidar esta aventura arácnida... ahí estará para siempre la Aptostichus bonoi para recordárselo.

domingo, 23 de febrero de 2014

Embotellando la evolución de las especies.

Si ustedes han tenido la desdicha de sufrir algún radiante día estropeado porque se les planta en la puerta un Testigo, y éste va y les suelta eso de que "bueno, pero es que la evolución nadie la ha visto, ¿no? ¿Cómo sabes que eso sucedió así?"... ¿qué les contestas? Quiero decir, me refiero a una contestación más amigable que decirles que los están explotando haciendo ganar millones a la Watchtower con ellos haciendo voluntariado en vez de pagarles remuneración, o simplemente cerrarles la puerta en las narices. Hay varias posibles respuestas, incluyendo el hecho de la gran cantidad de evidencia geológica, paleontológica, genética, etcétera, pero los muy listillos siempre van a decir que "ah, eso es circunstancial, pero nadie lo ha visto, ¿verdad?". Bueno... este posteo se trata de alguien que HA VISTO EVOLUCIONAR A LAS ESPECIES. Bueno, a una especie de ellas en particular, las famosas Escherichia Coli. O en realidad a un linaje de ellas, o doce linajes en total, mejor dicho. El nombre de este prócer es Richard Lenski, nació en 1956, y gracias a su experimento llamado Experimento de Evolución a Largo Plazo, ya se tiene ganado su lugar en los libros de Historia de la Ciencia. Y lo más importante: si los Testigos lo van a molestar a la casa, él puede decirles: "¡¡¡SÍ!!! ¡¡¡YO HE VISTO LA EVOLUCIÓN!!! ¡¡¡CON MIS PROPIOS OJOS!!! ¡¡¡EN MI LABORATORIO!!! Y ahora, si me disculpan, tengo que preparar un caldo de glucosa a la mignon con especias y comino que no es por nada, pero me está quedando para rechuparse los dedos, mi flora intestinal va a quedar muy agradecida, no la flora intestinal de mis intestinos, sino la de mis tubos de ensayo... er... largo de explicar". Supongo que después de eso, a los Testigos no les quedará más que dejar el ejemplar del mes de la Atalaya y Despertad, y después salir a todo escape de ahí, porque están majaretas estos científicos.

Todo partió con una interesante pregunta: si la evolución existe, entonces, ¿produce siempre el mismo resultado, partiendo de las mismas condiciones básicas? Dicho de otra manera, ¿puede la evolución producir dos veces el mismo resultado? Para averiguarlo, Richard Lenski embotelló una colonia... no, no puso perfume en una botella, todo es una manera coloquial de decir que metió en cápsulas petri a un grupo de colonos bacterianos, en concreto de la especie Escherichia Coli, un bichejo procariota que forman parte de la flora intestinal de nosotros los animales de sangre caliente, que pagan el alojamiento sintetizando vitamina K para nosotros (seriously), los separó en doce colonias (bíblico, ¿no?)... Y a partir de ahí viene lo bueno. Porque Lenski y su equipo cada noche metieron a cada colonia por separado en un caldo repleto de rica glucosa para que los bicharracos comieran, luego los hambreaban durante algunas horas, y a la noche siguiente, más caldo de glucosa, para los que sobrevivieran a la hambruna suponemos. Noche tras noche, sin saltarse ni una. DESDE EL 24 DE FEBRERO DE 1988 HASTA LA FECHA. Con eso, han producido más de CINCUENTA MIL GENERACIONES DE ESCHERICHIA COLI, ríanse ustedes de las genealogías de la Biblia... y les han tomado la foto una vez cada 500 generaciones, a cada una de las doce colonias. No una foto convencional, claro está: la cosa es que cada 500 generaciones se sacan muestras a cada una de las colonias, y se las congela, de manera que pueden literalmente consultarse las mismas después, simplemente sacándolas del refrigerador (y premiándolas con un té caliente con limón, vamos, ser científico no quiere decir ser un cabrón, ¿no?). Ya les decíamos que el nombre global de todo esto es Experimento de Evolución a Largo Plazo (EELP, o su sigla en inglés LTEE). Un cuarto de siglo y contando.

Y aquí viene lo realmente bueno. Porque el medio ambiente permaneció constante, el procedimiento también... Y AÚN ASÍ LOS BICHOS SE LAS ARREGLARON PARA EVOLUCIONAR. Poco a poco, cada una de las colonias se desarrolló en su propia dirección, creó sus propias mutaciones, y en general se las arreglaron para ser más eficientes dentro de su propio medio ambiente. Una de las más abracadabrantes fue cuando a la altura de la generación treinta y tres mil y algo, en 2008, una de las colonias desarrolló una mutación que le permitió sintetizar ácido cítrico con intervención de oxígeno, algo que las Escherichia en condiciones normales no hacen porque, bueno... su hábitat natural son los intestinos, para qué iban a inventarse algo así, pero en este nuevo medio ambiente, esta adaptación les garantizó un nuevo umbral de desarrollo. Esa es la adaptación más notable, pero las hay mucho más sutiles, incluyendo un cambio de la forma alargada de las Escherichia a unas más esféricas, lo que mejora la eficiencia de su metabolismo en relación a su masa protoplasmática. En general, los investigadores han observado que, enfrentadas muestras de colonias antiguas versus colonias nuevas, las segundas resultan mejor ajustadas y suelen terminar trapeando el piso con las antiguas. De todas maneras, no hay riesgo de que algún día, alguna Escherichia Coli que se sienta particularmente napoleónica y se encomiende a los manes de Mac el Microbio Desconocido, intente escaparse de su cápsula petri y se lance a conquistar la Tierra: más ajustado significa adaptado a las condiciones de la cápsula petri, del caldo con glucosa, no necesariamente más adaptado para batirse a vencer o morir en cualquier escenario de Europa Universalis, que es un territorio muy distinto.

Y aún más. Los científicos capitaneados por Richard Lenski determinaron también el ritmo al que se produce la evolución. Haciendo secuenciación genómina de los bicharracos, y creando modelos matemáticos a partir de las mutaciones observadas, descubrieron que las mismas responden a una ley de potencias. Dentro del modelo propuesto, el primer tiempo presenta una enorme cantidad de mutaciones, pero mientras más transcurren las generaciones, la curva de mutaciones empieza a disminuir, tendiente a cero... aunque por la propia naturaleza de la curva, nunca llegará un punto en que los ajustes se detengan. Es decir, en tanto el medio se mantenga constante, la evolución de las doce colonias seguirá, aunque con cada vez menos adaptaciones porque será cada vez más difícil ajustarse todavía más. O sea, es de predecir que si sacan ejemplares de algunas de esas colonias y las ponen en un medio diferente (por ejemplo, dentro de un intestino otra vez, como vivían sus ancestros cincuenta mil generaciones atrás), habrá otra vez una tanda de adaptaciones evolutivas a un ritmo ensordecedor, seguidas de un relativo estancamiento, aunque seguirán habiendo adaptaciones geniales de tarde en tarde. Porque la vida siempre se abre paso. Incluso dentro de una docena de tubos de ensayo. O cápsulas petri. Del tamaño de un laboratorio... o de este gigantesco tubo de ensayo que llamamos la Tierra.

domingo, 24 de julio de 2011

¡No Charles sino Erasmus Darwin!


La mitología popular, ávida de conectar a los grandes sucesos con héroes esculpidos en bronce para la posteridad, tiende a considerar a Charles Darwin como el hombre que descargó el Evolucionismo como una bomba atómica en un medio que no creía que las especies evolucionaban. Y esto es falso. "El origen de las especies", libro que Charles Darwin publicó en 1859, no fue revolucionario por postular la evolución, sino por explicar de manera sencilla un mecanismo que nadie había acertado a describir adecuadamente. Con todo, en la época había una intensa guerra intelectual entre Georges Cuvier, un gran científico trágicamente desencaminado al defender el inmovilismo de las especies, y gentes como Saint-Hilaire o Lamarck, quienes defendían primitivas (y erróneas, según se demostró después) versiones de la Teoría de la Evolución. Pero lo más asombroso es que las ideas de Charles Darwin, en su aspecto esencial a lo menos... ¡ya habían sido propuestas más de medio siglo antes por su propio abuelo Erasmus Darwin! Esta es la historia.

Erasmus Darwin (1731-1802) se ganaba la vida como médico, pero sus intereses iban mucho más allá. Amarrado a su clientela para subsistir, no podía viajar, pero se empapó de cultura gracias a los Museos, que en esa época empezaban a rebozar con la labor de los primeros cazadores científicos de fósiles, y las descripciones de viajeros sobre la flora y fauna de otros países. Irónicamente, sus autores favoritos no tenían nada que ver con la naturaleza: uno era Adam Smith (economista) y otro era David Hume (filósofo y, podríamos llamarlo así, "protopsicólogo"). Para Adam Smith, la economía funciona por la libre concurrencia de las distintas fuerzas humanas. Erasmus Darwin tuvo la perspicacia (correcta, según se demostró después) de aplicar al mundo viviente estas mismas leyes que Adam Smith hacía aplicables al hombre. David Hume, por su parte, ligaba el conocimiento a la experiencia, y la acumulación de experiencias era una forma de evolución. Erasmus Darwin llevó diligentemente estas ideas de las civilizaciones, a las cuales Hume las aplicaba, a las criaturas vivientes. La conclusión de Erasmus Darwin era tan simple, que en retrospectiva parece sorprendente que a poca gente más se le ocurriera: las criaturas vivientes chocan unas contra otras, y de esta lucha viene la acumulación de experiencias... y la evolución.

Hasta aquí, Erasmus Darwin va a la par que su ilustre nieto Charles. Pero no se detuvo ahí. Reconoció que el mimetismo es una adaptación de las criaturas al medio ambiente (hasta ahí ninguna novedad), y que este mimetismo es resultado de la evolución (eso sí era un concepto novedoso para la época). Incluso anticipó la "selection in relation to sex" que postularía después Charles Darwin: "(...) hay que añadir la lucha por la conquista de la hembra, que exigió el perfeccionamiento de las armas, ya que solamente el macho más fuerte podía conquistar una hembra y procrear"... Incluso reconoció que el ser humano era un pedacito más de naturaleza, debido a compartir procesos comunes (digestión, respiración, sentidos, etcétera) con otros animales: esta idea que Charles Darwin había evitado en "El origen del hombre", y que causará un incendio cuando la postule finalmente en "La descendencia del hombre" (1871), ¡Erasmus Darwin la afirmaba ochenta años antes, en pleno siglo XVIII, de manera perfectamente razonada, sin que nadie se escandalizara!

¿Por qué, si Erasmus Darwin estaba tan cerca de arañar los logros que cubrirían de gloria a su nieto, sus ideas no se impusieron? En primer lugar, Erasmus Darwin tuvo la mala idea de postular sus ideas no en prosa científica sino en versos literarios, y de esta manera nadie les hizo el mayor caso a las ideas de fondo. ¿Tenía miedo de ser demasiado revolucionario, o simplemente estaba alimentando su propia alma renacentista con belleza? Quién lo sabe. En cualquier caso, algunos años después vinieron los biólogos Cuvier y Agassiz, reputados antievolucionistas ambos, y el caldo fértil para las ideas evolucionistas se secó durante medio siglo. Además, ninguno de sus hijos mostró mayor interés por el tema, y sus papeles quedaron en manos de uno de ellos, Roberto Darwin, a salvo sí, pero intocados y por lo tanto desaprovechados. Siete años después de que el viejo Erasmus Darwin falleciera, Roberto Darwin tuvo a su hijo Charles. Y este Charles Darwin, que en otros cincuenta años publicaría "El origen de las especies", sería amamantado en su infancia por las lecturas paternas de la "Zoonomía" de su abuelo Erasmus...

jueves, 24 de marzo de 2011

Los filos que atacaron la tierra firme.


Este será otro posteo con parentesco sólo lejano con la Historia, aunque la Historia Natural la abordamos en Siglos Curiosos porque es el antecesor de la Historia Humana, y en cierta medida ha condicionado la misma. El filo no es sólo el filo de un cuchillo, claro, sino también el "filo" o "filum" como unidad taxonómica. A grandes rasgos, el filo está entre el Reino (Reino Animal, en este caso) y las clases (mamíferos, reptiles, etcétera). El Reino Animal presenta aproximadamente cuarenta filos, y he aquí una pregunta interesante para que adivinen los lectores: ¿cuántos de ellos creen ustedes que tienen representantes que han conseguido colonizar la tierra firme...? Me refiero a los que efectivamente han enviado ejemplares a la misma, no cuentan los que viven sólo en las aguas continentales (ríos, lagos, canales...) ni tampoco los que viven albergados de parásitos dentro de otros organismos más grandes. Si intenta adivinar primero, entonces no siga leyendo. Los espero.

¿Listo, ya tiene usted su conjetura? Entonces vamos a hacer el recuento.

-- ARTRÓPODOS. Los más importantes de todos, claro está. Se distinguen por un exoesqueleto de quitina, y las patas articuladas. Agrupan a varios grupos muy reconocibles: crustáceos (los populares "chanchitos de tierra"), insectos, arácnidos, miriápodos (los ciempiés)... Acá ya volaron casi todos los ejemplares terrestres. A ver si adivinan el siguiente.

-- CORDADOS. Quizás el nombre no les diga nada, ni tampoco que poseen una cuerda dorsal o notocordio. Pero si les digo que el grupo más importante y abrumadoramente mayoritario de los cordados está compuesto por los vertebrados, la cosa cambia (en los vertebrados, el notocordio aparece sólo en embrión, y después es sustituido por la columna vertebral). Los reptiles, aves y mamíferos ya no necesitan vivir en el agua, mientras que los anfibios la tienen más cruda. E incluso algunos peces han conseguido abrirse paso hasta la tierra firme (los llamados "peces pulmonados").

-- ANÉLIDOS. ¿Recuerdan ustedes las populares lombrices de tierra? Otros habitantes de tierra firme.

-- MOLUSCOS. Aunque la mayor parte de los moluscos son marítimos (almejas, pulpos...), algunas especies de éstos han conseguido también abrirse camino hasta la tierra firme, y se alojan por lo general en nuestros jardines: son los caracoles de tierra. Aunque dependan de medios ambientes muy húmedos para no desecarse (bajo las preciosas plantas de su jardín por ejemplo).

-- NEMATODOS. Aunque muchos gusanos cilíndricos son parásitos, hay también especies de nematodos que viven en tierra firme y sin necesidad de parasitar a otros organismos, por lo que también debemos incluirlos en el listado.

Y ésos serían todos los que pueden ir y respirar libremente en la atmósfera terrestre, con metabolismo independiente de otras criaturas (o sea, que no son parásitos). Cinco filos de una cuarentena. Pero eso sí, el tamaño de cada filo suele ser diferente: mientras que dos filos se empinan al millón de especies (artrópodos y nematodos), hay varios otros compuestos de apenas unas decenas de especies... e incluso algún filo que posee sólo UNA especie. Dicho esto para redondear el concepto.

domingo, 20 de marzo de 2011

Los más pequeños filos de la naturaleza.


Aparte del significado más obvio, "filo" ("philum") es una unidad taxonómica. El filo está entre el Reino (Reino Animal en este caso, porque en el Reino Vegetal se habla de "división") y las distintas clases que existen (mamíferos, reptiles...). El filo más grande es el de los artrópodos, que se empina por sobre el millón de especies, seguido por el filo de los nematodos (los gusanos redondos), también con su buen millón. Los cordados (al que pertenecen los vertebrados) son mucho más modestos, apenas unas 100.000 especies en total. Pero... ¿y cuáles son los filos más pequeños de todos? Referir su historia en Siglos Curiosos tiene su chiste, porque teniendo tan pocas especies, estos filos son difíciles de estudiar, y en algún caso, incluso difícil de percibir. Así es que, a pesar de que en estricto rigor éste es un posteo biológico, merece una palabrita también en dedicación a los investigadores que han dejado de lado a los animales más taquilleros y populares de la naturaleza, para dedicarse al estudio de... bueno... esteeeemmmm...

-- MICROGNATHOZOA. Este nombre griego significa literalmente "animal de mandíbula diminuta". Este filum está conformado por una sola especie, llamada "Limnognathia maerski", que de hecho fue creado para albergarlo (por cierto, hay algunos que lo consideran un subfilum, y otros un filum dentro de un superfilum... allá los científicos con estas cosas). Fue descubierto en 1994 en aguas termales de Groenlandia, así de difícil fue echarles mano (para colmo es microscópico: más difícil aún). A pesar de su diminuto tamaño, poseen una mandíbula retráctil que incluso puede salirse al exterior, un poco en plan de la peli Alien. Además, también cosa rara para ser tan pequeños, tiene un ganglio nervioso que opera de una manera similar a un minicerebro. Casi todo lo que se sabe de ellos son especulaciones.

-- PLACOZOA. Este es el otro filo con apenas una especie: Trichoplax adhaerens. Fueron reconocidos por primera vez en un acuario en 1883, pero debido a sus características tan simples como organismo, se creyó que era la larva de otro organismo diferente: recién unos ochenta años después se entendió que Trichoplax adhaerens es una especie por derecho propio. Esta especie mide cerca de medio milímetro, y obtuvo su nombre por la costumbre que tenía de adherirse a cualquier superficie, incluyendo las pipetas y matraces en que eran almacenados por los investigadores. Su biología es lo más simple que hay: tienen una capa superior protectora, una capa inferior con cilios sobre los que se moviliza (y con la cual come, envolviendo literalmente a su comida, encapsulándola y deshaciéndola con enzimas para meterla entre sus huecos celulares para que las células coman, porque carece de sistema digestivo), y un espacio intermedio con líquido. Huelga decir que no tiene órganos. Las células del animal tienden a unirse unas con otras, pero no se mueren si se las separa: en vez de eso, tienden a reunirse de nuevo. Y son buenas amigas: si un grupito de células separadas se topa con una compañera a la que le faltan células para su tamaño ideal, se suman como si siempre hubieran sido hermanas.

Estos son animalitos tan peculiares, que los científicos les han concedido un filo entero a cada uno. Sin embargo, como de costumbre, estas conclusiones deben ser provisionales: quizás se descubran nuevas especies dentro de estos filos, o alguna característica que permita sumarlos a un filo mayor, porque no sería la primera vez que los biólogos, a la luz de nuevos descubrimientos venideros, tuvieran que enmendar sus esquemas de clasificación. La cuestión, como siempre, permanece abierta.

domingo, 16 de enero de 2011

Las bacterias que amaban el arsénico.


Aunque Siglos Curiosos no es exactamente un blog de actualidad, hay algunas cosas que quizás sean vistas en un futuro como eventos históricos, o simplemente como una curiosidad ("¡están majaretas, estos habitantes del siglo XXI!"), por lo que merecen algún comentario aquí. Uno de ellos es el anuncio de las "bacterias extraterrestres", y el festín que se dieron con las condenadas los nunca demasiado informativos medios de información. ¿Qué pasó de por medio?

La historia es en el fondo bastante simple. Desde hace mucho tiempo ronda la siguiente idea: si queremos buscar vida en el espacio exterior (y QUEREMOS hacerlo), debemos primero saber qué cosa específica buscar. Es poco probable que la vida sea igual que la Tierra, en un medio ambiente distinto. ¿Cómo entonces reconocer esa vida extraterrestre en otros medios ambientes distintos al nuestro...? Por suerte, la vida en la Tierra ha sido lo suficientemente ingeniosa para colonizar medios ambientes que difieren grandemente del habitual. Pensemos en las bacterias del intestino: un gas tan omnipresente como el oxígeno, para ellas es letal porque en su medio ambiente no existe. Pero la palma se la llevan los extremófilos, bichos que han conseguido sobrevivir y medrar en medios que para el común de la vida son tóxicos e incluso letales. Esto no es una sorpresa: la carta de supervivencia de los extremófilos es que descubriendo la llave para colonizar tales ambientes, están a salvo de todos los que no han descubierto lo mismo (a saber, la inmensa mayoría del resto de las especies existentes en el mundo). Entender cómo un extremófilo puede sobrevivir en medios mortales por exceso de salinidad, de cloro, de radiación, etcétera, o por falta de un elemento base para la mayor parte de la vida, ayuda a entender cómo la vida en un planeta distinto podría sobrevivir en condiciones similares. De ahí el interés de la NASA por estudiar la vida en la Tierra, en particular la vida extremófila.

Lo que pasó en el Lago Mono, en Estados Unidos, fue lo siguiente. Desde el año 2009, los investigadores saben que en sus aguas existe una bacteria llamada GFJA-1. Esta tiene una característica muy peculiar: puede reemplazar los átomos de fósforo en su material genético por átomos de arsénico. El fósforo es considerado como indispensable para la construcción del material genético de cualquier especie en la Tierra, mientras que el arsénico, como bien lo sabe cualquier devoto lector de las novelas de Agatha Christie, es un veneno de cuidado utilizado desde la Antigüedad para matar con efectividad. La razón por la que el arsénico es mortal, es la siguiente: los átomos de arsénico tienen características químicas similares o análogas a las de los átomos de fósforo, y por lo tanto pueden tomar su lugar en las moléculas compuestas de fósforo. El problema es que dichas moléculas construidas con arsénico en vez de fósforo son más inestables, y tienden a romperse con mayor facilidad. Ya se podrán ustedes imaginar la debacle cuando dicha molécula es el material genético de una célula: una molécula rota significa pérdida de información, mutaciones, y la bastante probable muerte del infortunado portador. El gran descubrimiento, y el quid del asunto, es que la cepa GFJA-1 encontró el medio (el cual se está investigando al momento de redactar este posteo) de integrar el arsénico en los lugares que corresponderían a los átomos de fósforo, sin despachurrarse en el proceso.

Ahora bien, la comedia de errores va como sigue. Este proyecto fue en parte patrocinado por la NASA, por las razones que enumerábamos (el estudio de los extremófilos ayuda a entender cómo podría ser la vida extraterrestre, etcétera), y fue la NASA la que hizo el anuncio. Dijo también que esto podría ayudar a entender cómo sería la vida extraterrestre. ¿Y qué hizo la prensa? Pues consideró que una noticia dada así carecía de todo gancho, así es que optó por lo más saludable y vendedor de informar que se habían encontrado poco menos que bacterias con material genético extraterrestre o peor, en el dichoso Lago Mono. La verdad, claro, es más decepcionante: las bacterias son terrestres y la investigación no tiene consecuencias de corto plazo en el campo de la astrobiología. Pero la gente ignorante y paleta, a la que la prensa puede meterle el dedo en la boca, probablemente fue y creyó lo contrario. En fin, otro sainete de la prensa que pasará a la historia del anecdotario curioso del 2010, y por lo tanto, acabó cayendo acá en Siglos Curiosos.

domingo, 7 de noviembre de 2010

¿Elefantes prehistóricos o romanos?


Hoy en día, detalles más o detalles menos, tenemos una bastante preclara idea de cómo evolucionó la vida en la Tierra, y para enterarse de los detalles, basta con sintonizar algún canal científico, en donde los programas sobre fósiles, y más recientemente con infografías de dinosaurios vivos, son parte de la parrilla programática y muy populares. Pero a mediados del siglo XVIII las cosas eran muy diferentes. Se pensaba que el mundo había existido apenas 6000 años, que todos los seres vivientes habían salido del molde el primer día de la Creación, y que la única catástrofe planetaria había sido el Diluvio Universal. En este contexto, era fácil que las acertadísimas deducciones de Conyers, un comerciante inglés de la época, pasaran ignoradas y desapercibidas.

Mr. Conyers era anticuario y farmacéutico. Como parte del giro de su negocio, Conyers vendía marfil que salía de por ahí o por allá. Se asumía que el marfil provenía de unicornios gigantes o de dragones, y nadie se lo cuestionaba mayormente, pero cuando Conyers anunció que no eran de tales bestias míticas, sino de elefante, se hizo la burla general. Conyers se había hecho con una partida, y debido a que los precios estaban bajos y no era muy razonable vender amuletos de unicornio (de hecho, ya no se engarzaban en oro o plata, sino en hierro), los guardó. Y mientras tanto, los estudió. ¡Grande fue su sorpresa cuando en la partida descubrió lo que parecía ser una roca tallada, quizás un hacha de piedra! ¡Y más grande aún cuando descubrió que, en efecto, el marfil provenía de elefantes! Todo esto resultaba difícil de creer para el vulgo. Después de todo, cada londinense sabía que los unicornios y dragones existían en los páramos británicos, pero un elefante... un elefante en Inglaterra... ¿quién podría creer eso? ¿Y como un caballero inglés podría haber usado un hacha de piedra, en vez de una buena espada de metal?

Bagford, un amigo de Conyers, le sugirió entonces que aceptara, o al menos fingiera aceptar, que dichos huesos y esa hacha no eran de la Prehistoria, sino del período romano. La historia sería la siguiente: los romanos habrían tomado las Islas Británicas por asalto montados en elefantes, y algún fiero bretón, sin materiales para construir un hacha salvo piedra, les habría plantado cara combatiendo a los invasores.

A la larga, Conyers tenía razón. El marfil que había aparecido pertenecía a elefantes prehistóricos, y lo mismo el hacha de piedra. Pero la investigación paleontológica iba a tener que recorrer un largo camino antes de llegar a una conclusión tan revolucionaria.

Seguidores

Busca temas históricos en Siglos Curiosos

Absolutismo (4) Administración Política (14) Africa (14) Alemania (16) Alimentación (13) América Colonial (6) América Independiente (1) América Precolombina (9) Animales (15) Antártica (1) Anticipación del Futuro (15) Argentina (2) Arqueología (11) Arquitectura (13) Arquitectura y Urbanismo (7) Astrología (4) Astronomía (28) Australasia (4) Australia (1) Austria (2) Automóviles (1) Aviación (2) Biblia (27) Bibliotecas (1) Biología (9) Bolivia (1) Botánica (1) Brujería (1) Bulgaria (1) Caballería (2) Calendarios (7) Caricaturas y Cómics (4) Celebraciones (1) Chile (97) China (9) Ciencia Ficción (12) Cine (42) Civilización Andina (5) Civilización Arábiga (1) Colombia (1) Colonizaciones (2) Comunicaciones (3) Construcciones (1) Cosmovisiones (3) Crímenes y Criminales (27) Cristianismo (20) Cristianismo y Cristianos (9) Croacia (1) Década de 1900 (13) Década de 1910 (17) Década de 1920 (8) Década de 1930 (15) Década de 1940 (20) Década de 1950 (12) Década de 1960 (7) Década de 1970 (12) Década de 1980 (18) Década de 1990 (11) Década de 2000 (24) Década de 2010 (13) Delfines y Ballenas (1) Democracia (17) Demografía (2) Deportes (7) Derechos de Autor (4) Diplomacia (3) Discriminación (1) Drogas (1) Economía (19) Edad Media (20) Educación (3) Egipto (2) Egipto Antiguo (12) Electrónica (1) Enfermedades Mentales (6) Eras Geológicas (6) Errores Científicos (5) Erupciones Volcánicas (2) Escandinavia (1) Esclavitud (4) Escultura (10) Esoterismo y Ocultismo (6) España (22) Espionaje (1) Espiritismo (1) Estados Unidos (39) Etimología (55) Europeocentrismo (3) Evolucionismo (8) Existencia de Dios (7) Expresiones (24) Fanatismo Religioso (3) Feminismo (3) Filosofía (23) Física (2) Francia (37) Frases para el Bronce (15) Fraternidad Universal (8) Fútbol (1) Gatos (6) Genética (7) Genocidios (1) Geografía (7) Geología (9) Grecia (1) Grecia Arcaica (8) Grecia Clásica (18) Grecia Helenística (6) Grecia Medieval (1) Guerra (9) Guerra Antigua (6) Guerra Medieval (10) Guerra Moderna (7) Guerra Naval (4) Guerra Reciente (7) Hebreos (3) Heroísmo (2) Historia Alternativa (4) Historiadores (13) Historieta y Cómic (7) Holanda (2) Humanismo (1) Idioma Castellano (2) Idioma Griego (9) Idioma Inglés (2) Idioma Latín (7) Idioma Sánscrito (1) Idiomas Artificiales (1) Iglesia Católica (8) Ilustración (2) Imperio Bizantino (12) Imperio Británico (2) Imperio Español (17) Imperio Inca (1) Imperio Napoleónico (6) Imperio Otomano (4) Imperio Persa (2) Incompetencia Militar (14) India (17) Informática (6) Ingeniería (7) Inglaterra (53) Intrigas (9) Islam (10) Italia (22) Japón (20) Joyas (2) Judaísmo (16) Judaísmo y Judíos (10) Juegos y Pasatiempos (4) Juicios (21) Leyenda Negra (2) Leyendas (7) Leyes (20) Libertad de Expresión (8) Libertad de Religión (4) Lingüística (1) Listas de Gobernantes (2) Literatura (50) Mar Mediterráneo (2) Más Allá (3) Matemáticas (16) Matrimonio (7) Medicina (15) Medio Oriente (6) Mesianismo (6) Mesoamérica (11) Mesopotamia (3) México (2) Minería (4) Mitología Latinoamericana (2) Mitos de la Creación (5) Moda (2) Monarquía (26) Mongoles (4) Monumentos (1) Muertes Remarcables (10) Mujeres (30) Mundo Bíblico (12) Música (10) Música Popular (6) Música Selecta (5) Nacionalismo (4) Navegación (23) Negociados (2) New Age (1) Occidentalización (1) Océano Atlántico (5) Oceanografía (2) Origen de la Humanidad (2) Paleolítico (1) Paleontología (11) Palestina (4) Periodismo (2) Persia (3) Personajes (43) Perú (1) Pintura (9) Polinesia (2) Premio Nobel (4) Primera Guerra Mundial (6) Profetas (5) Propaganda (3) Pueblos del Antiguo Testamento (4) Pueblos y Tribus (9) Química (4) Racismo (7) Radiodifusión (1) Regiones Geográficas (5) Reinos Helenísticos (1) Religión Grecorromana (9) Religiones Antiguas (3) Renacimiento (14) Robótica (2) Roma Antigua (42) Romanticismo (1) Rusia (12) Sacerdotes (1) Sacro Imperio Romano Germánico (2) Satanismo (5) Segunda Guerra Mundial (6) Sexismo (7) Sexualidad (20) Siglo 05 (1) Siglo 11 (1) Siglo 14 (1) Siglo 15 (2) Siglo 16 (6) Siglo 17 (32) Siglo 18 (26) Siglo 19 (56) Siglo 20 (24) Siglo 21 (1) Sincretismo Religioso (2) Sudáfrica (1) Suiza (2) Supersticiones (1) Teatro (5) Tecnología Militar (7) Tecnología Nuclear (3) Televisión (5) Teología Cristiana (5) Terremotos (9) Tíbet (1) Universidades (3) Urbanismo (14) Vampiros (3) Vestimenta (4) Viajes y Viajeros (13) Zoología (9)