Páginas

Mostrando las entradas con la etiqueta China. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta China. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de diciembre de 2012

Al rescate de los colores del ejército de terracota.

Uno de los más famosos tesoros arqueológicos chinos, y probablemente de la Humanidad toda, sea el celebérrimo ejército de terracota de Qin Shi Huang Di, el primer Emperador de una China unificada, entre 221 y 210 antes de Cristo. Este gobernante que trajo paz y estabilidad a China por primera vez después de medio milenio de guerras civiles, al precio de un despotismo despiadado, mandó entre otras cosas ser enterrado en medio de un recinto funerario de 90 kilómetros cuadrados, escoltado por soldados construidos a escala natural, en terracota. Cuando uno piensa en el ejército de terracota, piensa en el color de la terracota, justamente, ese tono pedruzco sin brillo ni vida. Pero las más recientes excavaciones arqueológicas han descubierto que el ejército de marras... estaba pintado. En efecto, eran estatuas coloreadas.

En realidad, que las estatuas inicialmente estaban pintadas era algo que se sabía, debido a que los primeros investigadores en la tumba alcanzaron a atestiguarlo. Pero había un problema. La pintura elaborada sobre una base de huevo, fue aplicada por los constructores de la tumba sobre una capa doble de laca, encima de cada guerrero. Al abrir la tumba en 1974 y entrar el aire después de dos milenios enterrada, la laca se secó de manera brusca, se cuarteó y de descascaró por escamas, llevándose a la pintura con ella, porque si hay algo que una capa doble de laca se dice a sí misma cuando se está cayendo, es que no me iré sin llevarme a la pintura conmigo. El proceso era tan rápido que apenas alcanzó a ser documentado: estudios posteriores revelan que la laca bajo el color se curvaba y caía en apenas cuatro minutos.

Pero la casualidad ayudó a los arqueólogos. Una sección del gigantesco complejo funerario, por vueltas del destino, fue sumergido en parte por una capa de lodo. Los arqueólogos, al excavar esta sección, descubrieron todavía estatuas pintadas: el pelo negro, las caras rosadas, los ojos de color café o negro... Los tintes usados son variados: cinabrio para el rojo, carbón para el negro, cinabrio y silicatos para el morado, azurita para el azul, óxido de hierro para el rojo oscuro, huesos quemados en hornos para el blanco, malaquita para el verde. Los investigadores chinos, en alianza con la Oficina de Conservación del Estado Bávaro en Alemania, desarrollaron un conservador especial para salvar los colores de los guerreros. El procedimiento se transformó en algo casi de sala de emergencias: cualquier pieza desenterrada que muestre algún rastro de color, es rociada de inmediato con la substancia en cuestión, y luego se envuelve en plastico.

Pero la cosa ha llegado a extremos surrealistas cuando los chinos han tenido que tratar nada menos que al suelo como un objeto arqueológico. Como suena. Lo que pasa es que muchos artefactos de madera, tales como escudos o tambores, están semipodridos y son difícilmente rescatables. Pero los diseños pintados sobre éstos, cuando la madera y el mundo todavía eran nuevos, quedaron estampados en el suelo, supuesto de que hayan estado en contacto con éste porque se han caído o resbalado, por supuesto. De manera que los arqueólogos deben ir con un cuidado único a la hora de tratar el suelo mismo. La pintura antigua, por cierto, se adhiere mejor al suelo que a la laca, de manera que dichos patrones están también mejor conservados. La necesidad es la madre de la invención, así es que desarrollaron un adhesivo que mantiene cohesionado al suelo, de manera que los colores no se pierdan... Y vaya uno a saber qué sorpresas adicionales esperan acá en los próximos años. Después de todo, en casi cuatro décadas del descubrimiento apenas se ha excavado el uno por ciento del complejo.

domingo, 22 de enero de 2012

El Año Nuevo de 1696 en Cantón.


El napolitano Giovanni Francisco Gemelli-Careri puede ser considerado el primer turista occidental en China, ya que fue el primer europeo que no viajó como misionero, ni comerciante, ni embajador. Simplemente liquidó su cuantiosa fortuna en 1693 y se lanzó a la aventura. Y nos dejó un colorido relato de la vida en la China a finales del siglo XVII, incluyendo la descripción del Año Nuevo chino que le tocó vivir en Febrero de 1696, en la ciudad china de Cantón. Principia señalando que los tribunales cerraron el 22 de Enero, por lo que viajar en aquellos días resultaba peligroso, y la vigilancia policial debía redoblarse. Al mismo tiempo, los cantoneses colgaron luminarias por toda la ciudad. Acompañando a la renovación del año, los pobres estrenaron ropa nueva, y se cambió el papel de las ventanas (!!).

Las ceremonias empezaron el Jueves 2 de Febrero, y he aquí la descripción de lo que el viajero atestiguó. En todas las casas, durante la noche, se saludan los inferiores a los superiores arrodillándose y golpeando la tierra con la frente en señal de reverencia: los padres ante los abuelos, luego los niños ante los padres, los hermanos menores ante los mayores, y los sirvientes ante los amos. Se queman también perfumes ante una tablilla en la que se inscriben los nombres de los padres, los abuelos y los bisabuelos. Luego, se celebra la fiesta misma. El viernes siguiente, la gente sale a los templos, y luego a visitar a los amigos. Entre amigos, el ritual exige servir tres vasos de vino de arroz a la visita, de manera que, según anota Gemelli-Careri: "suele ocurrir que aquel que tiene muchos parientes y amigos, sale de su casa muy sereno y serio y regresa tambaleándose, muy ligera la cabeza". Durante los tres días siguientes se baten tambores y suenan instrumentos, y también se lanzan fuegos artificiales.

Detalla Gemelli-Careri haber visto en la misma mañana del viernes "un espectáculo muy idiota, a mi entender, pero que los chinos consideran genial". Se hace una vaca de tierra coloreada, y muchos chinos la rodean, la dan a bastonazos, y se arrean entre sí a puñetazos, luchando por los ternerillos que la vaca tiene en su vientre (!!). Luego, los ternerillos se presentan ante los grandes señores, quienes en respuesta regalan ricos presentes.

El martes 14 de Febrero contempló la fiesta de Loum-chuen o de las Linternas. Dice Gemelli-Careri: "Estas linternas eran de papel o seda, de varios colores, con figuras de peces, aves, perros, caballos, leones y otras representaciones, que la luz hacía muy gratas a la vista". Estas linternas iban en pértigas llevadas por una procesión carnavalesca, acompañada por el estruendo de instrumentos de bronce y tambores. Después de referir la magnificencia de las linternas de los ricos, añade que "no hay casa, pobre o rica, que aquella noche no tenga colgada alguna linterna en el patio, dentro de la casa o en las ventanas". Se representan también comedias, sea con títeres, sea con sombras chinas. Y nuestro napolitano prosigue: "Durante estas fiestas se consumen, en todo el imperio, varios millones, tanto en papel para adornar las casas, como para quemarlo, fabricar linternas y fuegos artificiales. Con toda seguridad, si fuese posible divisar todo el imperio desde un punto elevado, todo aparecería iluminado, pues no hay una sola persona en las ciudades, en los campos ni en los ríos, que no alumbre sus linternas pintadas, fabricadas de mil clases distintas, y que no juegue con fuegos de artificio representando diveras figuras de animales"...

domingo, 13 de diciembre de 2009

Las shengnu.

Cambio social hoy, Historia Universal mañana. El fenómeno de las shengnu está ocurriendo hoy día mismo, y examinarlo ya resulta un poco perturbador, porque refleja una de las caras más desoladoras de la occidentalización en China. No seré yo quien juzgue la situación como un desastre social o como un precio inevitable a pagar por una "mejor China", signifique eso lo que signifique, pero sí me imagino que en algún minuto el tema será carne de posteo para blogs como Ellas en la Historia (que por cierto recomiendo fervientemente a los lectores interesados en temas históricos, dicho sea de paso). Pero vayamos al tema.

En los alrededores de Shanghai, en la década de 1930, se llamaba con el despectivo término "shengnu" a las mujeres solteras mayores de 30 años. Dentro de la rígida y tradicional sociedad china anterior a la occidentalización, el rol de la mujer estaba bien claro: debían casarse para formar una familia. Y como corolario dentro de una sociedad patriarcal, debían casarse con alguien que fuera socialmente más que ellas, así como los varones debían hacerlo con alguien que fuera menos. En la novela "Fortaleza asediada" de Qian Zhongshu se dice: "Quiero que mi hija se case con un hombre que provenga de una familia de estatus más alto y que mi hijo se case con una mujer de rango más bajo". Como escribe la columnista china Xu Xiaomin: "En el contexto de hoy, una mujer que gana un salario sobre los 10.000 yuanes mensuales (1400 dolares) debería casarse con un hombre que gane una suma considerablemente más alta" (el artículo citado fue publicado en el diario La Tercera, de Santiago de Chile, en la página 23 del cuerpo de Reportajes, el domingo 4 de Octubre de 2009).

El problema es que hoy en día, en una sociedad china cada vez más liberal, en que los estudiantes le prestan atención a cosas como "La guerra de las galaxias", "Buscando a Nemo" o las películas de desastres (ejemplos todos citados del especial sobre China que publicó la revista National Geographic en Mayo de 2008), las mujeres han ido ascendiendo socialmente. Siguiendo los reportajes de la mencionada edición de National Geographic, tenemos a una chica que dejaba a su bebé al cuidado de los abuelos de la criatura, para poder concentrarse en su carrera, algo impensable en la China tradicional. U otra que no tiene hijos, e invierte su dinero en boletos de avión para viajar los fines de semana. Yvonne Lu, de 32 años en 2008, "rara vez ha usado el mismo vestido dos veces", y "dirige una cadena de spas boutique donde se ofrecen 13 tipos de tratamientos faciales y un pedicure con chocolate, por 48 dólares". Si combinamos el exitismo de las mujeres chinas con el apego social a una mentalidad tradicional en que la mujer es secundaria, el resultado es la soltería forzada. Xu Xiaomin calcula que en China existen 860.000 "super shengnu", la mayoría concentradas en Beijing y Shanghai (los grandes centros de negocios chinos), que son atractivas, inteligentes, educadas y con carreras prometedoras, y que por lo tanto lo tienen todo... salvo un marido. Xu Xiaomin cita a una mujer soltera diciendo: "Cuando tenía 20, quería que mi marido ideal fuera rico, inteligente y con un futuro brillante. Después de 10 años de trabajo duro, he ganado bastante y he triunfado en mi carrera. ¡Finalmente, me di cuenta de que me había convertido en con quien yo quería casarme!".

Es obvio que a la larga, una de dos cosas va a ceder: o China sigue occidentalizándose y la cultura tradicional china se termina de hacer pedazos, en ese aspecto al menos, o bien una contrarreacción tradicionalista acabará con las mujeres exitistas, las "super shengnu". En cualquier caso, ambas tendencias no pueden prevalecer simultáneamente. Y por cierto, lo reservábamos para el final: "shengnu" significa "mujer que sobra", en chino...

jueves, 15 de noviembre de 2007

John Rabe el héroe de Nanking.

Durante la salvaje ocupación de Nanking, en que 50.000 soldados japoneses masacraron a 300.000 civiles chinos en el año 1937, hubo héroes que se opusieron a la brutalidad del ejército japonés. Su labor desinteresada consiguió dar refugio a unos 250.000 chinos, en un área de un par de millas cuadradas. Estos héroes fueron la colonia de occidentales que por ese entonces vivían en Nanking, y que conformaban una veintena de personas, entre ellas misioneros, empresarios, médicos y profesores, sin distinción de nacionalidad, puesto que hubo estadounidenses de un país democrático, y alemanes procedentes de la dictadura nazi, trabajando de común acuerdo para impedir uno de los más salvajes holocaustos de todo el siglo XX.

Uno de ellos fue John Rabe, el "Oskar Schindler de Nanking" (1882-1949). Trabajaba para Siemens en China, y era el líder del Partido Nazi local. Fue él quien organizó la zona internacional de seguridad, usando para eso las embajadas, la Universidad de Nanking, y también las propiedades de las cuales era dueño. Asimismo, haciendo valer su calidad de prominente miembro nazi (Alemania y Japón ya eran aliados por ese entonces), se encaró con las autoridades japonesas, pidiéndoles que detuvieran la masacre, aunque sin resultados. Dejó un testimonio de primera mano, en un diario que llevó en aquellos tiempos, y que tiene unas 1.200 páginas.

Su destino posterior fue inmerecido. Regresó a Alemania en 1938 e intentó denunciar las atrocidades que había presenciado en Nanking. Pero la Gestapo lo detuvo, porque Japón y Alemania eran aliados, y por lo tanto, Rabe había ayudado a un país enemigo. Después de la Segunda Guerra Mundial no le fue mejor; rusos y británicos lo interrogaron, y John Rabe pidió ser desnazificado. Obtuvo lo que pedía, pero el juicio respectivo lo dejó en quiebra. Pero entonces, al enterarse de su apretadísima situación económica, los sobrevivientes de Nanking tuvieron un extraordinario gesto humanitario: organizaron la recolección de dinero y comida para su salvador, y le enviaron una pensión cada mes. Esto duró hasta que en 1949 los comunistas llegaron al poder. De todas maneras, Rabe ya no necesitó más ayuda: falleció un mes después, de un ataque al corazón. John Rabe, uno de los más grandes héroes humanitarios de todo el siglo XX, tenía 66 años.

domingo, 11 de noviembre de 2007

Iris Chang contra la verdad oficial sobre Nanking.

La masacre de Nanking había sido uno de los episodios más oscuros de la Segunda Guerra Mundial. Hubiera quedado así quizás, de no ser por la paciente labor de la historiadora Iris Chang, quien arrojó nueva luz sobre el tema. Pero el precio a pagar por ello fue el más alto posible: la investigadora sobrevivió apenas por un tiempo a su propia investigación.

Iris Chang nació en Estados Unidos en el año 1968. Sus padres eran inmigrantes taiwaneses, y sus abuelos maternos escaparon por los pelos de la masacre de Nanking. De ahí su curiosidad por el tema, encontrándose con que de dicha masacre, no parecía haber registro alguno, en comparación por ejemplo con el genocidio de los judíos durante la Segunda Guerra Mundial. De manera que, titulada como periodista, inició su propia investigación. Lo que encontró en el transcurso de ella, fue una serie de horrores que nada tienen que envidiarle a las atrocidades perpetradas por los asirios o los nazis. La propia Chang empezó a verse afectada por la investigación.

El libro fue publicado en 1997, y desató una tormenta. Porque los chinos querían normalizar sus relaciones con los japoneses, y los japoneses olvidar sus propios crímenes de guerra. Además, Iris Chang hace la sugestión de que Estados Unidos contribuyó a crear un manto de impunidad sobre estos crímenes de guerra, a cambio de la información que Japón pudiera proporcionar sobre sus experimentos realizados en el campo de la guerra bacteriológica, con prisioneros de guerra chinos precisamente. Numerosos nacionalistas japoneses agresivos se lanzaron contra el libro de Iris Chang, negando todos aquellos eventos. Particularmente críticas resultaron las sugestiones abiertas de Iris Chang, de que Japón debía pedir públicamente perdón por sus crímenes contra la Humanidad. Iris Chang se vio envuelta en una vorágine de supervivientes y verdades oficiales que la llevó lentamente a la depresión. El 09 de Noviembre de 2004, Iris Chang salió de su casa conduciendo su automóvil, y a poca distancia se pegó un tiro de pistola en la cabeza. Tenía 36 años, y fue llamada "la última víctima de Nanking".

jueves, 8 de noviembre de 2007

La Masacre de Nanking.

Cuando uno piensa en las atrocidades de las guerras desde una perspectiva histórica, uno tiende a recordar pueblos como los aztecas o los asirios. Y sin embargo, en el mundo moderno siguen haciéndolo bastante bien. Aparte de los horrores de los campos de concentración, uno de los más espantosos episodios del siglo XX se vivió en lo que suele llamarse la Masacre de Nanking, o también la Violación de Nanking (Rape of Nanking, en inglés). La historia es la siguiente.

El 13 de Diciembre de 1937, las tropas japonesas ingresaron en la ciudad de Nanking (actual Nanjing), en el curso de la invasión que el Imperio Japonés lanzó contra China antes de la Segunda Guerra Mundial. Durante ocho semanas, 50.000 soldados japoneses masacraron a 300.000 civiles en la ciudad, con métodos de la peor brutalidad. Los niños eran lanzados al aire para que se ensartaran en las bayonetas. Algunas personas fueron enterradas en el suelo hasta la cintura, para después ser aplastadas por los tanques. Hubo prisioneros que fueron utilizados para que los soldados japoneses practicaran en ellos el uso de las bayonetas. Uno de los episodios más controvertidos (aunque hay quien pone en duda su historicidad) es un concurso organizado para determinar quién decapitaba primero a espada limpia a 100 prisioneros. Mujeres desde lactantes a abuelas, más de 80.000 en total, fueron sometidas a violaciones masivas; y les cortaban los senos, a la par que los hombres eran castrados. En el caso de las mujeres embarazadas, las desmembraban y arrancaban el feto; en algunos casos eran violadas después, y asesinadas a continuación, a bayonetazos. Los padres fueron forzados a violar a sus hijas, bajo amenaza de matar a otros miembros de la familia, y lo mismo los hijos a sus madres. Los monjes con voto de celibato fueron obligados a violar mujeres, tan solo para diversión de los japoneses. Algunos pocos "afortunados" consiguieron salvarse simulando estar muertos, algo más o menos simple entre las montañas de cadáveres.

Aunque había una gruesa colonia occidental en Nanking, al empezar los bombardeos casi todos ellos abandonaron la ciudad, excepto 22. Unidos en un improvisado Comité Internacional para la Zona de Seguridad de Nanking, la colonia occidental contribuyó a salvar las vidas de al menos 50.000 chinos que allí encontraron refugio (quizás fueron más, y hay estimaciones de hasta 250.000). Más remarcable aún, en un hito que los honra como seres humanos, es que no hubo distinción de ideologías: sacerdotes estadounidenses trabajaron mano a mano con altos jerarcas nazis en el objetivo mancomunado de combatir los horrores que se vivían en las calles de Nanking.

¿Por qué tanto ensañamiento contra la población china? La historiadora Iris Chang señala varias razones. Por un lado, apunta que Nanking habría sido un laboratorio en donde habrían preparado a los soldados japoneses para sentir odio contra los pueblos no japoneses, y así incrementar su brutalidad durante la guerra. También habría influido el trato brutal que los superiores del ejército japonés aplicaban a la tropa, y que permitieron a éstos hacer aflorar toda su rabia contenida durante años, en contra de víctimas civiles indefensas. Y también apunta al rol de la propaganda nacionalista: ésta afirmaba que los chinos eran inferiores a los japoneses, incluso subhumanos, que el destino manifiesto de Japón era controlar toda Asia, y que por lo tanto, los actos de brutalidad contra la población china estaban legitimados, porque después de todo, los chinos no eran seres humanos con los cuales hubiera una obligación moral de respeto.

Después de la guerra, el Tribunal de Tokio juzgó al general Iwane Matsui bajo el cargo de crímenes contra la Humanidad, por los hechos de la Masacre de Tokio. Fue condenado, y ahorcado en 1948. Sin embargo, revisando antiguos archivos, la historiadora Iris Chang ha destacado que Matsui estaba enfermo en aquellos días, y que probablemente fuera el Príncipe Asaka, de la Casa Imperial japonesa, quien estuviera a cargo, y por lo tanto fuera el responsable directo. Sin embargo Asaka sólo prestó testimonio ante el Tribunal, y nada más, y eso tan solo para negar los hechos; había un pacto previo entre Hirohito y Douglas McArthur, de que ningún miembro de la Familia Real iba a ser llevado a juicio. El precio de la impunidad, según Iris Chang: Japón debería entregar a Estados Unidos el resultado de todas sus investigaciones realizadas sobre la guerra biológica, efectuadas en prisioneros en los campos de concentración de China durante la guerra.

domingo, 12 de agosto de 2007

Wu y los billetes de piel de ciervo blanco.


Desde antiguo, los pueblos observaron que las transacciones económicas mejoraban si es que, en vez de recurrir al trueque, usaban un medio monetario común. La primera moneda fue el metal precioso (oro y plata) que se pesaba como cualquier mercancía para determinar su valor, hasta que algunos pueblos inventaron el método de ponerle a piezas de esos metales, un sello que garantizara su auténtico valor. Pero sólo los chinos parecen haber dado un salto más allá, al darse cuenta de manera más o menos intuitiva, de que el verdadero valor de la moneda no está asociado a su ser, de oro o plata o lo que fuera, sino a su escasez. De este modo, inventaron el papel moneda, que subsiste actualmente bajo la forma de billete de banco. La historia del primer papel moneda es bastante curiosa, y por qué no decirlo, penosa.

China había sido unificada por obra de Han Liu Pang, fundador de la Dinastía Han, en el año 206 a.C. Su sucesor, Hsiao Wen (180 a 157 a.C.), había entregado a los príncipes locales la facultad de emitir su propia moneda, y el resultado había sido, como era de prever, una inflación galopante. Su segundo sucesor, llamado Wu o Wuti según el cronista de turno, gobernó entre 156 y 87 a.C., y emprendió una violenta campaña de expansión militar que duró todo su gobierno. Por supuesto que para financiar estas guerras, requería de una moneda saneada. Para esto, urdió lo que bien puede ser considerado como el primer billete de banco... aunque no fue hecho de papel moneda, sino de un material un poco más siniestro.

En su capital de Changan, en su palacio, Wu tenía un ciervo blanco, una pieza absolutamente única en todo el Imperio Han (que en ese tiempo, recordemos, controlaba toda China y regía aproximadamente a un cuarto de la población mundial). Uno de sus consejeros le recomendó matar al ciervo para desollarle, y fabricar con la piel resultante una pieza intercambiable por oro y plata, que debido a su rareza no podría falsificarse. Wu siguió el consejo, y de esta manera el bello animal fue sacrificado por la avaricia del Emperador (¿qué esperaban, por otra parte, del más bárbaro y sanguinario de los Emperadores Han, que masacraba bárbaros en la frontera y ejecutaba funcionarios por alta traición casi como deporte?). Corría el año 119 a.C.

Una vez obtenida la piel del desollado ciervo blanco, ordenó hacer con ella billetes de tesorería, con un pie cuadrado y una orla con un dibujo especial. Cada pieza fue valorada, de manera completamente arbitraria, en la exhorbitante suma de 400.000 monedas de cobre. Luego, cuando los príncipes fueron a presentarle sus respetos, Wu les obligó (bajo amenaza de procesarlos por traición, claro está) a "comprarles" dichas piezas, poniéndolas así en circulación; es el mismo principio actual por el cual se rigen las economías nacionales, que emiten billetes de banco como un crédito contra el Estado (por eso van con la firma del Director del Banco Central, en el caso chileno). Naturalmente que la piel del ciervo blanco era escasa, por lo que este expediente para buscar financiamiento duró muy poco. Y el ciervo blanco siguió muerto, por supuesto.

Yan Yi, el ministro de agricultura de Wu, se atrevió a criticar el plan de su Emperador, calificándolo de extorsión contra los príncipes (lo que era, en efecto). Wu no olvidó. A la primera oportunidad lo procesó por un crimen del que era inocente, y cuando Yan Yi se atrevió a mover los labios sin decir nada, en medio del proceso, Wu lo acusó de difamarlo en público, y mandó ejecutarlo sin más.

El año 113 a.C., Wu recobró para el Estado el derecho monopólico de emitir moneda, y con ello saneó en parte la economía. Pero tuvo que dictar, a cambio, una amnistía contra los antiguos acuñadores de moneda.

jueves, 9 de agosto de 2007

La más grande enciclopedia de todos los tiempos.


La primera Enciclopedia en el sentido moderno del término, tenía la soberbia cantidad, para la época, de 71.818 artículos, 3.129 ilustraciones, ocupaba 35 volúmenes, y fue publicada bajo la dirección de Denis Diderot y otros, entre 1751 y 1780. Le dio un puntapié al saber enciclopédico que se ha mantenido, hasta por ejemplo la Wikipedia, con sus cerca de dos millones de artículos en su versión en inglés. Pero esto no es una novedad; ya antes los bizantinos, con Suidas y Focio a la cabeza, habían publicado sendas enciclopedias. Pero todos estos esfuerzos palidecen ante los enciclopedistas chinos, que cuando lo hicieron, lo hicieron a escala monumental, "como chinos"... Y por supuesto, no utilizaron Internet ni el copy-and-paste. Lo hicieron, simplemente, a pulso, como se hacían las cosas en la época anterior a las industrias.

La más grande de las enciclopedias conocidas es la "Ta Tien", mandada confeccionar por el Emperador Yung Lo de China (gobernó entre 1402 y 1424). Las solas cifras llegan a ser mareadoras. "Ta Tien" tenía 22.877 libros, compilados en ¡11.095 volúmenes... que sumaban 917.480 páginas! Y esta última cifra no cuenta los índices, que en total ocupaban unos sesenta volúmenes adicionales... Para colmo, fue compendiada en el plazo irrisorio, para una empresa tan vasta, de cuatro años (1403 a 1407). Lo que no es tan difícil de entender, si se considera que en ella trabajó la friolera de a lo menos 2.180 eruditos... A ella se incorporaron 800 textos desde los más antiguos que China conservó, hasta la Dinastía Ming, de la cual Yung Lo fue el tercer Emperador. El volumen total de la obra ocupaba 40 metros cúbicos.

Por supuesto que una obra tan ingente no podía ser impresa de una sola tirada. De manera que hubo sólo un ejemplar hasta 1557, fecha en la que un incendio arrasó con tres dependencias de la Ciudad Prohibida, el palacio imperial de China (edificado también por la Dinastía Ming). Se ordenó entonces realizar otra copia, mientras que la original desapareció (¿quizás enterrada con el Emperador Jiajing, que ordenó dicha copia...?). Con el paso del tiempo, la monumental obra fue dispersada, aunque en tiempos del Emperador Chieng Lung (1736 a 1796) se hizo un catastro de los volúmenes faltantes, y resultaron faltar sólo 2.422 (aproximadamente un diez por ciento de la obra total). Empero, sus últimos 800 volúmenes ardieron al parecer durante la Rebelión de los Bóxers, en 1900. Aún así, sobrevive la modesta suma de 400 volúmenes, repartidos entre varias bibliotecas privadas en todo el mundo. De esta manera, la Humanidad perdió la más grande enciclopedia jamás elaborada.

Quizás consciente de lo impracticable del uso de esta magna obra, el Emperador Kan Hsi (1662 a 1722) ordenó la confección de otra enciclopedia. Esta sobrevivió debido a su alcance más modesto: sólo "la miseria" de diez mil libros contenidos en 5.000 volúmenes. Su sucesor, Yung Chang (1723 a 1735), aceptó la sugerencia de los sacerdotes jesuitas, de usar tipos móviles de metal, en vez de planchas de madera, y con ello abarató la impresión de la misma, por lo que llegó a elaborarse un centenar de juegos de la enciclopedia, la que por lo tanto vino a reemplazar a la vasta, completísima... e inoperante "Ta Tien".

domingo, 5 de agosto de 2007

Prestándole atención a Confucio.

Suele suceder que los hombres propagadores de doctrinas de éxito supremo a lo largo de los siglos, en vida tienen muy poco reconocimiento. Esto se debe, en parte, a que dichas doctrinas chocan con la realidad de su época, y por ende, suelen ser apreciados por sus valores espirituales, por una posteridad que ya no tiene que lidiar con los aspectos más, ejem, pedestres y de aplicación práctica de estas doctrinas. La historia de Confucio refleja palmariamente esta situación.
En los siglos precedentes de Confucio (quien vivió en el siglo V a.C.), la autoridad central de China, radicada en la Dinastía Chou, se había debilitado mortalmente, y en su lugar habían surgido una serie de reinos periféricos, que luchaban por la supremacía; en medio de este mapa habían una serie de pequeñísimos reinos que trataban de sobrevivir entre los grandes, más o menos como los países europeos trataban de no caer bajo la égida de Estados Unidos y la Unión Soviética, en la segunda mitad del siglo XX.
Confucio fue un oscuro funcionario público en Lu, uno de esos reinos pequeños que trataban de respirar en la enrarecida atmósfera política de la época. Luego de abandonar su trabajo, se dedicó a la enseñanza itinerante. La filosofía de Confucio era bastante simple y de cuño tradicionalista: las cosas funcionan bien cuando el padre es un buen padre, el hijo es un buen hijo, el rey es un buen rey, etcétera. Conservadurismo puro, vaya.
Por eso resulta curioso que los reyes de la época no hayan adoptado el Confucionismo ni por casualidad. Siglos después se puso de moda una filosofía rival, el Legalismo, que postulaba como supremo remedio social el amarrar toda la vida civil al Estado. Pero cuando los amarrados decidieron que estaban mejor desatados, este totalitarismo filosófico se fue al descarte, y bajo la Dinastía Han (206 a.C. en adelante), los confucianos fueron lentamente llamados al poder. Sus ideas ultraconservadoras eran lo que China necesitaba para mantener el cemento de la cohesión social, y así los exámenes sobre Confucionismo, que todo funcionario público debía aprobar si quería trabajar para el Celeste Imperio, se mantuvieron la friolera de dos milenios, hasta que fueron abolidos con la caída del Imperio, en 1911...

Seguidores

Busca temas históricos en Siglos Curiosos

Absolutismo (4) Administración Política (14) Africa (14) Alemania (16) Alimentación (13) América Colonial (6) América Independiente (1) América Precolombina (9) Animales (15) Antártica (1) Anticipación del Futuro (15) Argentina (2) Arqueología (11) Arquitectura (13) Arquitectura y Urbanismo (7) Astrología (4) Astronomía (28) Australasia (4) Australia (1) Austria (2) Automóviles (1) Aviación (2) Biblia (27) Bibliotecas (1) Biología (9) Bolivia (1) Botánica (1) Brujería (1) Bulgaria (1) Caballería (2) Calendarios (7) Caricaturas y Cómics (4) Celebraciones (1) Chile (97) China (9) Ciencia Ficción (12) Cine (42) Civilización Andina (5) Civilización Arábiga (1) Colombia (1) Colonizaciones (2) Comunicaciones (3) Construcciones (1) Cosmovisiones (3) Crímenes y Criminales (27) Cristianismo (20) Cristianismo y Cristianos (9) Croacia (1) Década de 1900 (13) Década de 1910 (17) Década de 1920 (8) Década de 1930 (15) Década de 1940 (20) Década de 1950 (12) Década de 1960 (7) Década de 1970 (12) Década de 1980 (18) Década de 1990 (11) Década de 2000 (24) Década de 2010 (13) Delfines y Ballenas (1) Democracia (17) Demografía (2) Deportes (7) Derechos de Autor (4) Diplomacia (3) Discriminación (1) Drogas (1) Economía (19) Edad Media (20) Educación (3) Egipto (2) Egipto Antiguo (12) Electrónica (1) Enfermedades Mentales (6) Eras Geológicas (6) Errores Científicos (5) Erupciones Volcánicas (2) Escandinavia (1) Esclavitud (4) Escultura (10) Esoterismo y Ocultismo (6) España (22) Espionaje (1) Espiritismo (1) Estados Unidos (39) Etimología (55) Europeocentrismo (3) Evolucionismo (8) Existencia de Dios (7) Expresiones (24) Fanatismo Religioso (3) Feminismo (3) Filosofía (23) Física (2) Francia (37) Frases para el Bronce (15) Fraternidad Universal (8) Fútbol (1) Gatos (6) Genética (7) Genocidios (1) Geografía (7) Geología (9) Grecia (1) Grecia Arcaica (8) Grecia Clásica (18) Grecia Helenística (6) Grecia Medieval (1) Guerra (9) Guerra Antigua (6) Guerra Medieval (10) Guerra Moderna (7) Guerra Naval (4) Guerra Reciente (7) Hebreos (3) Heroísmo (2) Historia Alternativa (4) Historiadores (13) Historieta y Cómic (7) Holanda (2) Humanismo (1) Idioma Castellano (2) Idioma Griego (9) Idioma Inglés (2) Idioma Latín (7) Idioma Sánscrito (1) Idiomas Artificiales (1) Iglesia Católica (8) Ilustración (2) Imperio Bizantino (12) Imperio Británico (2) Imperio Español (17) Imperio Inca (1) Imperio Napoleónico (6) Imperio Otomano (4) Imperio Persa (2) Incompetencia Militar (14) India (17) Informática (6) Ingeniería (7) Inglaterra (53) Intrigas (9) Islam (10) Italia (22) Japón (20) Joyas (2) Judaísmo (16) Judaísmo y Judíos (10) Juegos y Pasatiempos (4) Juicios (21) Leyenda Negra (2) Leyendas (7) Leyes (20) Libertad de Expresión (8) Libertad de Religión (4) Lingüística (1) Listas de Gobernantes (2) Literatura (50) Mar Mediterráneo (2) Más Allá (3) Matemáticas (16) Matrimonio (7) Medicina (15) Medio Oriente (6) Mesianismo (6) Mesoamérica (11) Mesopotamia (3) México (2) Minería (4) Mitología Latinoamericana (2) Mitos de la Creación (5) Moda (2) Monarquía (26) Mongoles (4) Monumentos (1) Muertes Remarcables (10) Mujeres (30) Mundo Bíblico (12) Música (10) Música Popular (6) Música Selecta (5) Nacionalismo (4) Navegación (23) Negociados (2) New Age (1) Occidentalización (1) Océano Atlántico (5) Oceanografía (2) Origen de la Humanidad (2) Paleolítico (1) Paleontología (11) Palestina (4) Periodismo (2) Persia (3) Personajes (43) Perú (1) Pintura (9) Polinesia (2) Premio Nobel (4) Primera Guerra Mundial (6) Profetas (5) Propaganda (3) Pueblos del Antiguo Testamento (4) Pueblos y Tribus (9) Química (4) Racismo (7) Radiodifusión (1) Regiones Geográficas (5) Reinos Helenísticos (1) Religión Grecorromana (9) Religiones Antiguas (3) Renacimiento (14) Robótica (2) Roma Antigua (42) Romanticismo (1) Rusia (12) Sacerdotes (1) Sacro Imperio Romano Germánico (2) Satanismo (5) Segunda Guerra Mundial (6) Sexismo (7) Sexualidad (20) Siglo 05 (1) Siglo 11 (1) Siglo 14 (1) Siglo 15 (2) Siglo 16 (6) Siglo 17 (32) Siglo 18 (26) Siglo 19 (56) Siglo 20 (24) Siglo 21 (1) Sincretismo Religioso (2) Sudáfrica (1) Suiza (2) Supersticiones (1) Teatro (5) Tecnología Militar (7) Tecnología Nuclear (3) Televisión (5) Teología Cristiana (5) Terremotos (9) Tíbet (1) Universidades (3) Urbanismo (14) Vampiros (3) Vestimenta (4) Viajes y Viajeros (13) Zoología (9)