Historias desopilantes, anécdotas curiosas, rarezas antiguas: bienvenidos a los siglos curiosos.
Mostrando las entradas con la etiqueta Propaganda. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Propaganda. Mostrar todas las entradas
jueves, 29 de noviembre de 2012
¿Propaganda sobre Suez...?
A pesar de ser considerado como uno de los más importantes conflictos del Medio Oriente en el siglo XX, debido a ser jugado por dos potencias claves como Inglaterra y Francia en una de las áreas geopolíticas más sensibles del planeta, la operación militar anglofrancesa para tomarse manu militari el Canal de Suez en 1956, en respuesta a la nacionalización del mismo por el Presidente egipcio Gamal Abdel Nasser, es también una de las más chapuceras operaciones militares de toda la centuria. No todos los errores militares cometidos aquí merecen abrirse paso hasta Siglos Curiosos (algunos son simplemente lamentables, pero no...curiosos, más o menos como entendemos el concepto en este blog), pero no podemos dejar de elaborar una nota respecto a la terrible estrategia comunicacional de Inglaterra y Francia al respecto. Porque desde la Primera Guerra Mundial que se venía entendiendo de manera sistemática la importancia de la propaganda para desmoralizar al enemigo y convertir a los neutrales en aliados, a pesar de lo cual, el manejo propagandístico en la llamada Guerra del Sinaí, Crisis de Suez o Guerra de Suez, se merece de sobra el calificativo de desastroso.
A resultas de los manejos burocráticos británicos, sumada a la previsión (cumplida después) de que la conflagración sería muy impopular en dos países que estaban a apenas una década de distancia de la Segunda Guerra Mundial, los altos mandos británicos, incluyendo al sesentón y muy enfermo Primer Ministro Anthony Eden, estimaron que era necesario emprender una dura ofensiva propagandística para convencer a los egipcios de dejarse invadir. En la mentalidad de Eden y su gente no podía caber que Nasser privilegiara los intereses nacionales egipcios por sobre la tradicional servidumbre a los intereses coloniales británicos, de manera que se figuraban que Nasser era una especie de tirano sediento de sangre al que los egipcios no apoyarían, y recibirían a los ingleses y franceses como libertadores. En la realidad Nasser podía ser autoritario (los Presidente de Egipto desde el derrocamiento de la monarquía en 1952 tienen mucho de faraones contemporáneos, incluyendo a Nasser, Sadat, Mubarak... tres en casi seis décadas), pero a la vez era muy popular como campeón internacional de la causa tercermundista contra la intervención extranjera, cualquier intervención extranjera, fuere occidental o soviética (aunque la hostilidad occidental a su casquivanería lo llevó a dejarse cortejar un tanto por el Oso Ruso). De ahí que ingleses y franceses decidieran lanzar una campaña propagandística en pleno dentro de Egipto, contando con soliviantar a los egipcios contra Nasser (listo: ya pueden carcajearse a destajo).
A diferencia de los políticos, muchos altos mandos militares juzgaban que la guerra sicológica era una pérdida de tiempo: lanzar folletos sobre territorio enemigo no convencía a nadie, y bombardear las ciudades enemigas reforzaba la moral contra el invasor, no la debilitaba. Contaban con la experiencia de la Segunda Guerra Mundial hablando en favor de esta idea. Pero mandos aún más altos decidieron que la guerra sicológica iba, lo que además daba tiempo para organizar un desembarco rápido y sorpresivo (así como suena: según los británicos, los egipcios tenían que creer que la propaganda iba a caer porque sí, y luego dejarse sorprender por lo que venía después). Para la misión fue destacado un tal Bernard Fergusson. Parece ser que Fergusson se comportó como un soldado impecable, y a pesar de tener dudas sobre la utilidad de la operación, se dedicó a la misma en cuerpo y alma. Se le cedió a él y sus ayudantes una radio en Chipre para lanzar proclamas, y una imprenta para editar folletos. Pero los pilotos de la RAF eran reacios a arriesgar sus vidas en lo que esencialmente era infringir el espacio aéreo egipcio para una operación tan inútil como... lanzar folletos. Aún así, ironías del destino, para lanzar los folletos se había previsto una bomba que estallara a trescientos metros de altura sobre los civiles: lo que pasó es que la bomba, así como buena parte del obsoleto material bélico inglés, falló y estalló a ras de calle, causando una buena mortandad entre los civiles egipcios a quienes supuestamente debía convencerse de la bondad de una invasión británica. Se utilizaron también aviones parlantes para sobrevolar territorio egipcio, pero cuando el avión parlante aterrizó en Adén para repostar combustible, el equipo de megafonía se esfumó misteriosamente y nunca nadie supo de su destino. Fergusson también utilizó la radio para crear programas destinados a los palestinos, llenos de material contra Nasser. Pero aunque los programas eran emitidos en árabe, los palestinos no se dejaron convencer: muchos creyeron percibir un sonsonete judío en la voz de los locutores, y con eso dejaron de hacer caso a la propaganda.
Ya en medio de la guerra, que por cierto fue lanzada el 29 de octubre de 1956, la (des)inteligencia británica les jugó otra mala pasada. Debido a que los invasores querían disminuir al máximo las bajas civiles para que su intervención pareciera una operación de policía contra Nasser, no bombardearon la estación de radio El Cairo, evitando así que cualquier edificio colindante o sus residentes terminaran incinerados bajo fuego enemigo. Ni qué decir que a través de dicha radio, Egipto informó al mundo de las horrendas (y exageradas, claro, que en la guerra no hay santos) atrocidades de los invasores, volviendo a la opinión pública internacional aún más contra Inglaterra y Francia, así como fortaleciendo el ánimo egipcio para resistir. Ante este panorama, los aliados de Inglaterra se preguntaron por qué no se bombardeaba dicha radio, y cuando supieron la razón, Chipre informó que la radio El Cairo estaba... a 25 kilómetros de El Cairo, en pleno desierto. Por supuesto que lo muy verdaderamente siguiente fue enviar un escuadrón de aviones y reducirla a cenizas, pero el daño ya estaba hecho, por supuesto. Es lo que tiene haberse montado una operación bélica del siglo XX con una filosofía geopolítica del XIX: que las operaciones propagandísticas tenían un tufillo a sacadas de otro siglo...
Busca otras anécdotas relacionadas:
Década de 1950,
Egipto,
Francia,
Guerra Reciente,
Inglaterra,
Propaganda
domingo, 13 de julio de 2008
Kadesh y el autobombo de Ramsés II.

Quienes creían que distorsionar la Historia para hacerle propaganda al Gobierno era invento de Goebbels, el manipulador ministro de propaganda de Hitler, o de la Rusia Estalinista, que revise otra vez. Porque el primer caso conocido de manipulación de la Historia para hacerle propaganda al Gobierno tiene nada menos que tres mil años de Antigüedad. Es cierto que hay testimonios de victorias militares contadas por sus reyes que son aún más antiguas, como por ejemplo la Estela de los Buitres mandada confeccionar por el mesopotámico Eannatum (hacia 2800 a.C.), pero en este caso no contamos con versiones paralelas que nos ayuden a descubrir cuánto de verdad y cuánto de mito hay en ellas. En el caso que nos ocupa sí. Para colmo, el mentiroso pillado en flagrancia es nada menos que Ramsés II, conocido como el Grande, y que bien mirado, no fue tan grande como se pretende. He aquí la historia...
A su advenimiento como Faraón (hacia 1.279 a.C.), Ramsés II había heredado una compleja situación política. Su gran área de expansión (su "hinterland", diríamos geopolíticamente) era la región de Palestina y Siria, pero en esos territorios se había hecho fuerte una potencia rival, el Imperio Hitita. Más tarde o más temprano, ambas potencias iban a chocar, y desde comienzos de su reinado, Ramsés II empezó a preparar la inevitable colisión.
El choque entre el ejército egipcio del joven e impetuoso Ramsés II, y el ejército hitita del más cazurro rey hitita Muwatallis II, se produjo en la ciudad siria de Kadesh. Marchaba Ramsés con cuatro divisiones de 5000 hombres cada una, un ejército considerable para aquellos tiempos. Confiando en la información de desertores hititas, Ramsés ordenó a sus dos divisiones de vanguardia avanzar, sin esperar a las dos restantes... y sin apercibirse de que estos "desertores" habían sido enviados por Muwatallis mismo para desinformar a Ramsés. Muwatallis rodeó la ciudad de Kadesh por el este, mientras Ramsés pasaba por el oeste, y atacó por detrás a sus dos divisiones de vanguardia, mientras las dos divisiones de retaguardia aún no llegaban. El ejército de Muwatallis también se componía de unos 20.000 hombres, pero como peleaba contra la mitad del ejército de Ramsés, la proporción era de 2 a 1, a favor de los hititas. Obviamente, la división de vanguardia fue hecha pedazos y Ramsés completamente acorralado.
Tiempo después, Ramsés mandó escribir un bello poema épico, el "Poema de Pentaur", en donde dice como su fuerte brazo le hizo contraatacar y retroceder a los cobardes hititas, arrinconándolos contra el Río Orontes y ahogándolos. La verdad parece haber sido distinta, si atendemos a las crónicas hititas. El Imperio Hitita era lo que llamaríamos hoy en día "multinacional", y esta diversidad de culturas se reflejaba en un ejército poco disciplinado y cohesionado, por lo que cuando tuvieron el campamento de Ramsés a la mano, lo saquearon sin darse cuenta de que estaban a metros del joven Faraón, que seguía batiéndose con denuedo. La llegada de un contingente de refuerzos salvó a Ramsés, que pudo huir a la desesperada. Y por si esto no fuera suficiente, las propias crónicas egipcias señalan que en Siria, algunos aliados de Ramsés se pasaron al bando hitita, algo perfectamente ilógico y estúpido si Ramsés hubiera sido el vencedor en la jornada (generalmente son los perdedores quienes se pasan al bando ganador, y no al revés).
Lo cierto es que después de una batalla en que ningún bando pudo asestarle un golpe de muerte al otro, hititas y egipcios se sentaron a la mesa de negociaciones y decidieron mantener el status quo fronterizo con un tratado de paz formal. Ramsés no parece haber vuelto a librar guerras de importancia suprema, pero a cambio llenó Egipto de carísimos monumentos que pueden haber ayudado a quebrar el erario nacional egipcio. A cambio de su autobombo y de haberse compensado su fracaso militar con monumentos, a la manera de las mujeres que se compensan la baja autoestima ingiriendo comida en forma compulsiva, la Historia lo recompensó con el título de "Ramsés el Grande"...
Busca otras anécdotas relacionadas:
Egipto Antiguo,
Guerra Antigua,
Historiadores,
Propaganda
jueves, 17 de abril de 2008
¿De dónde salió el Deuteronomio?

Los primeros cinco libros de la Biblia ("Génesis", "Exodo", "Levítico", "Números" y "Deuteronomio") se suelen denominar el "Pentateuco", y la tradición atribuye su autoría a Moisés, debido a la unidad temática que presentan, ya que refieren la historia de los patriarcas, con especial detención en Moisés y sus leyes. Sin embargo, los estudiosos contemporáneos que se han detenido a examinar la Biblia, tienden a pensar que el Pentateuco fue escrito por diferentes autores, en un período de tiempo aproximado de unos 400 años. Y uno de ellos, el "Deuteronomio", el quinto libro del "Pentateuco", suele ser considerado como un gran golpe propagandístico que ya se lo quisieran los publicistas de hoy en día.
Desde que el Reino de Salomón se fraccionara a la muerte de éste (hacia 930 a.C.), la política religiosa de los dos reinos sucesores (Israel al norte, Judá al sur) osciló entre el puritanismo nacionalista (la "religión de Yahveh") y una relativa libertad religiosa, tanto como se podía pedir en el mundo antiguo (en el lenguaje de los profetas, la "idolatría"). Después de que Israel fuera conquistada por Asiria en 721 a.C., Judá siguió corriendo su carrera en solitario. Años después, durante el reinado de Josías, hubo un desesperado intento por fortalecer la monarquía hebrea, de cara a una nueva oleada militarista asiria. El truco era, por supuesto, endosar a la monarquía de Josías todo el poder de Yahveh, el Unico Dios.
El relato bíblico dice que Helquías, Sumo Sacerdote, encontró el texto de la Ley, y se lo envió a Josías; la tradición añade que dicho relato era el Pentateuco, o al menos, el Deuteronomio. Sin embargo, los eruditos modernos ven esto desde un punto de vista diferente, porque el "Deuteronomio" tiene un tono bastante distinto al resto del "Pentateuco", y por lo tanto, sospechan que bien pudiera ser que Josías, en un gran golpe propagandístico, habría fraguado el "Deuteronomio" (o bien él, o bien Helquías) y le habrían cargado a Moisés la autoría del mismo, para darle sanción religiosa a la monarquía de Josías. Ya el propio nombre del libro en griego ("deuteros" es "segundo" y "nomos" es "ley", de manera que viene siendo "segunda ley") delata que podría tratarse de un tratado completamente diferente al resto del Pentateuco. Además, las leyes del Levítico y el resto del Pentateuco discurren sobre la base de un código de conducta individual y familiar, mientras que el Deuteronomio hace varias asunciones que denotan la existencia de un estado nacional como trasfondo (véase, por ejemplo, las normas sobre fiestas nacionales en el capítulo 16 de Deuteronomio). De hecho, a cada rato repite la expresión "en el país que Yahveh te dará"... denotando una promesa futura, que no se condice con el carácter del Deuteronomio de ser un texto legal (y aunque así fuera, ¿por qué Yahveh está legislando por anticipado, cuando el pueblo hebreo aún no necesitaba esas leyes por encontrarse en pleno Desierto del Sinaí?).
Sea como fuere, el caso es que Josías utilizó el texto encontrado como palanca para prohibir todos los cultos distintos al de Yahveh (los cultos idólatras), promoviendo una dura persecusión religiosa. Los hechos relativos a Josías, la Biblia los recoge en el Segundo Libro de Reyes, capítulos 22 y 23. Por desgracia, este texto es la versión que los profetas de Yahveh han dejado para la posteridad, y por lo tanto, es más que parcial a favor de Josías. Sería interesante que hubiera sobrevivido una fuente ajena y más imparcial, para valorar en su justa medida el reinado de Josías, y en el mejor de los casos, salir de dudas respecto a si verdaderamente Josías y Helquías fraguaron o no el Deuteronomio...
Busca otras anécdotas relacionadas:
Biblia,
Judaísmo,
Propaganda
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Seguidores
Busca temas históricos en Siglos Curiosos
Absolutismo
(4)
Administración Política
(14)
Africa
(14)
Alemania
(16)
Alimentación
(13)
América Colonial
(6)
América Independiente
(1)
América Precolombina
(9)
Animales
(15)
Antártica
(1)
Anticipación del Futuro
(15)
Argentina
(2)
Arqueología
(11)
Arquitectura
(13)
Arquitectura y Urbanismo
(7)
Astrología
(4)
Astronomía
(28)
Australasia
(4)
Australia
(1)
Austria
(2)
Automóviles
(1)
Aviación
(2)
Biblia
(27)
Bibliotecas
(1)
Biología
(9)
Bolivia
(1)
Botánica
(1)
Brujería
(1)
Bulgaria
(1)
Caballería
(2)
Calendarios
(7)
Caricaturas y Cómics
(4)
Celebraciones
(1)
Chile
(97)
China
(9)
Ciencia Ficción
(12)
Cine
(42)
Civilización Andina
(5)
Civilización Arábiga
(1)
Colombia
(1)
Colonizaciones
(2)
Comunicaciones
(3)
Construcciones
(1)
Cosmovisiones
(3)
Crímenes y Criminales
(27)
Cristianismo
(20)
Cristianismo y Cristianos
(9)
Croacia
(1)
Década de 1900
(13)
Década de 1910
(17)
Década de 1920
(8)
Década de 1930
(15)
Década de 1940
(20)
Década de 1950
(12)
Década de 1960
(7)
Década de 1970
(12)
Década de 1980
(18)
Década de 1990
(11)
Década de 2000
(24)
Década de 2010
(13)
Delfines y Ballenas
(1)
Democracia
(17)
Demografía
(2)
Deportes
(7)
Derechos de Autor
(4)
Diplomacia
(3)
Discriminación
(1)
Drogas
(1)
Economía
(19)
Edad Media
(20)
Educación
(3)
Egipto
(2)
Egipto Antiguo
(12)
Electrónica
(1)
Enfermedades Mentales
(6)
Eras Geológicas
(6)
Errores Científicos
(5)
Erupciones Volcánicas
(2)
Escandinavia
(1)
Esclavitud
(4)
Escultura
(10)
Esoterismo y Ocultismo
(6)
España
(22)
Espionaje
(1)
Espiritismo
(1)
Estados Unidos
(39)
Etimología
(55)
Europeocentrismo
(3)
Evolucionismo
(8)
Existencia de Dios
(7)
Expresiones
(24)
Fanatismo Religioso
(3)
Feminismo
(3)
Filosofía
(23)
Física
(2)
Francia
(37)
Frases para el Bronce
(15)
Fraternidad Universal
(8)
Fútbol
(1)
Gatos
(6)
Genética
(7)
Genocidios
(1)
Geografía
(7)
Geología
(9)
Grecia
(1)
Grecia Arcaica
(8)
Grecia Clásica
(18)
Grecia Helenística
(6)
Grecia Medieval
(1)
Guerra
(9)
Guerra Antigua
(6)
Guerra Medieval
(10)
Guerra Moderna
(7)
Guerra Naval
(4)
Guerra Reciente
(7)
Hebreos
(3)
Heroísmo
(2)
Historia Alternativa
(4)
Historiadores
(13)
Historieta y Cómic
(7)
Holanda
(2)
Humanismo
(1)
Idioma Castellano
(2)
Idioma Griego
(9)
Idioma Inglés
(2)
Idioma Latín
(7)
Idioma Sánscrito
(1)
Idiomas Artificiales
(1)
Iglesia Católica
(8)
Ilustración
(2)
Imperio Bizantino
(12)
Imperio Británico
(2)
Imperio Español
(17)
Imperio Inca
(1)
Imperio Napoleónico
(6)
Imperio Otomano
(4)
Imperio Persa
(2)
Incompetencia Militar
(14)
India
(17)
Informática
(6)
Ingeniería
(7)
Inglaterra
(53)
Intrigas
(9)
Islam
(10)
Italia
(22)
Japón
(20)
Joyas
(2)
Judaísmo
(16)
Judaísmo y Judíos
(10)
Juegos y Pasatiempos
(4)
Juicios
(21)
Leyenda Negra
(2)
Leyendas
(7)
Leyes
(20)
Libertad de Expresión
(8)
Libertad de Religión
(4)
Lingüística
(1)
Listas de Gobernantes
(2)
Literatura
(50)
Mar Mediterráneo
(2)
Más Allá
(3)
Matemáticas
(16)
Matrimonio
(7)
Medicina
(15)
Medio Oriente
(6)
Mesianismo
(6)
Mesoamérica
(11)
Mesopotamia
(3)
México
(2)
Minería
(4)
Mitología Latinoamericana
(2)
Mitos de la Creación
(5)
Moda
(2)
Monarquía
(26)
Mongoles
(4)
Monumentos
(1)
Muertes Remarcables
(10)
Mujeres
(30)
Mundo Bíblico
(12)
Música
(10)
Música Popular
(6)
Música Selecta
(5)
Nacionalismo
(4)
Navegación
(23)
Negociados
(2)
New Age
(1)
Occidentalización
(1)
Océano Atlántico
(5)
Oceanografía
(2)
Origen de la Humanidad
(2)
Paleolítico
(1)
Paleontología
(11)
Palestina
(4)
Periodismo
(2)
Persia
(3)
Personajes
(43)
Perú
(1)
Pintura
(9)
Polinesia
(2)
Premio Nobel
(4)
Primera Guerra Mundial
(6)
Profetas
(5)
Propaganda
(3)
Pueblos del Antiguo Testamento
(4)
Pueblos y Tribus
(9)
Química
(4)
Racismo
(7)
Radiodifusión
(1)
Regiones Geográficas
(5)
Reinos Helenísticos
(1)
Religión Grecorromana
(9)
Religiones Antiguas
(3)
Renacimiento
(14)
Robótica
(2)
Roma Antigua
(42)
Romanticismo
(1)
Rusia
(12)
Sacerdotes
(1)
Sacro Imperio Romano Germánico
(2)
Satanismo
(5)
Segunda Guerra Mundial
(6)
Sexismo
(7)
Sexualidad
(20)
Siglo 05
(1)
Siglo 11
(1)
Siglo 14
(1)
Siglo 15
(2)
Siglo 16
(6)
Siglo 17
(32)
Siglo 18
(26)
Siglo 19
(56)
Siglo 20
(24)
Siglo 21
(1)
Sincretismo Religioso
(2)
Sudáfrica
(1)
Suiza
(2)
Supersticiones
(1)
Teatro
(5)
Tecnología Militar
(7)
Tecnología Nuclear
(3)
Televisión
(5)
Teología Cristiana
(5)
Terremotos
(9)
Tíbet
(1)
Universidades
(3)
Urbanismo
(14)
Vampiros
(3)
Vestimenta
(4)
Viajes y Viajeros
(13)
Zoología
(9)