
Como todo fanático del fútbol sabe o debiera saber, la Copa Mundial de Fútbol de 1962 se celebró en... ¡¡¡CHILE!!!, país al que después de eso sólo le faltan los Juegos Olímpicos. Chile estaba en manos del "gobierno de los gerentes" del Presidente derechista Jorge Alessandri (el "cachorro de león"), y había sufrido el terremoto de 1960, el más grande registrado en la Historia Universal. Gracias al esfuerzo de Carlos Dittborn, Presidente de la Comisión Organizadora, Chile pudo reconstruir e incluso mejorar toda la infraestructura futbolística, y se le reconoció su noble labor bautizando Estadio Carlos Dittborn al que se construyó en Arica. Aparte del Carlos Dittborn, los otros estadios remozados para los estándares de un Mundial, fueron El Teniente (Rancagua), el Nacional (Santiago, actual Nacional Julio Martínez Pradanos) y Sausalito (Viña del Mar). Asimismo, Chile en masa se volcó al fenómeno futbolístico, y se responsabiliza al Mundial de 1962 que la televisión finalmente penetrara a lo bestia en el mercado chileno, cuando anteriormente se compraban estos aparatos (entonces muy caros) más bien con cuentagotas.
Y resulta que Chile, por una vez en la vida, no deslució. El pícaro humor chileno hizo su aparición. Los carteles decían "Comimos queso" cuando los chilenos batieron a los suizos, después "Comimos tallarines" cuando batieron a los italianos, y a continuación "tomamos vodka" cuando los derrotados fueron los rusos. La racha duró hasta las semifinales, en las cuales Brasil ganó a Chile 4-0. Aunque después en la final, Chile batió a Yugoslavia 1-0 y se quedó con el tercer puesto. Yugoslavia, después del bochorno de ser vencidos en dura lid con Chile, empezó un imparable proceso de decadencia que culminó en su desintegración final tres décadas después (bueno, ayudaron un poco la muerte del Mariscal Tito, la caída del comunismo y el problema étnico, pero la contribución chilena al derrumbe de Yugoslavia no debe despreciarse).
De ahí quedaron algunas herencias. La televisión dejó de ser algo experimental en Chile. El país, hasta el minuto eterno coleado en los Mundiales, se llevó un bonito tercer lugar. El ánimo nacional subió después de la doble catástrofe del terremoto y del gobierno de los gerentes. Y quedó para la posteridad frases como "escribir por el campeonato", que bien puede aplicársele al General Gato, su seguro servidor, que se ha alargado lo suyo con este posteo...
2 comentarios:
Muy buen Post, General Gato.
Espero que, al igual que ocurrió en 1962 con la contribución chilena al derrumbamiento del régimen yugoslavo, ocurra este año para la "redemocratización" de Honduras, la transparencia de las cuentas bancarias suizas...
Pero, por favor, a Zapatero dejadle que se caiga solo, ¿eh?
Suerte a partir de Octavos (que seguro que tanto Chile como España pasan). Vuestra selección es de lo mejor de este Mundial.
Oye, quizá colaboráis a mejorar la inseguridad brasileña, o sus desigualdades sociales, o contribuís a salvar la selva amazónica...
O a lo mejor la escuadra brasileira contribuye a desestabilizar el gobierno de Sebastián Piñera, ya bastante castigado por el terremoto, los escándalos en los nombramientos de gente, y el 50% de aprobación ciudadana sin una oposición de verdad vertebrada en su contra...
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