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domingo, 4 de enero de 2009

Bencina para los congresistas de Chile.


El siguiente posteo se basa en una sabrosa crónica publicada por el cuerpo de Reportajes del diario La Tercera, del Domingo 14 de Septiembre de 2008, y se refiere a las peripecias de los diputados y senadores del Congreso Nacional de Chile, después de una medida claramente impopular, cual fue el alza del bono de bencina. Así como en todo el mundo, el alza del petróleo durante la primera parte del 2008 se vivió en Chile con angustia, ya que siendo necesaria la bencina para transportar todos los insumos de nuestra vida civilizada actual, la gente encontró que de pronto todos los productos del supermercado estaban bastante más caros, mientras que los sueldos no se reajustaban. Pero los congresistas, ni cortos ni perezosos, se decretaron para sí mismos un alza de 97.000 pesos (unos 180 dólares) en su bono para bencina, mientras que se atascaron en eternas discusiones sobre si el Estado debía o no subsidiar a los combustibles, si se debía eliminar o al menos disminuir el impuesto a los combustibles... La medida fue tan impopular, que los congresistas debieron echar pie atrás y renunciar a su estipendio adicional, aunque ya el daño estaba hecho, y más de alguno pasó un chascarrillo al respecto.

El diputado socialista Francisco Encina, por ejemplo, tuvo que aguantar, nada más llegar a la Presidencia de la Cámara de Diputados (reemplazando al recién fallecido diputado Juan Bustos) que le pusieran de sobrenombre "Francisco Bencina". A la PPD María Antonieta Saa le gritaron "¡Ladrona!" a voz en cuello, a la salida de un mall en el distinguido barrio Las Condes en Santiago. En el otro lado de la política, en la derecha, un UDI (no figura su nombre en el artículo) tuvo que soportar que algunos niñitos, y apoderados también, murmuraran a sus espaldas, mientras que a otro le dijo abiertamente un financista: "¿Contrataron a alguien para desprestigiarlos aún más...?".

En el mundo del deporte también hubo chascarros. Uno de los amigos de Marco Enríquez-Ominami, por su parte, acompañó a éste al partido de fútbol Chile-Brasil del domingo 07 de Septiembre, e hizo pasar vergüenza a su amigo gritándole al árbitro: "¡Sinvergüenza... Parecís diputado!". El socialista Fidel Espinoza, por su parte, dedica parte de su tiempo a jugar al fútbol, y en un día de mal desempeño deportivo le gritaron: "¿Se te acabó la bencina...?".

¿Y dónde más iban a haber anécdotas por la situación, sino en las bencineras mismas? Darío Paya, por la UDI, paró en una gasolinera para llenar el estanque, y para pagar, se bajó del automóvil Wolkswagen y empezó a llenar un cheque en su techo, cuando desde otro vehículo le gritaron: "¿Te falta plata pa' la bencina, sinvergüenza? ¿Querís que te pase un bono extra?". El agresor era Marcelo Forni, un compañero de carpa política, que dentro de su vehículo estaba muerto de la risa.

Y la vergüenza llegó incluso hasta el extranjero. Pablo Lorenzini, de la DC, era anfitrión de Giusto Catania, un eurodiputado. En una reunión en su distrito, terminado el acto, uno de los adherentes se paró y con toda solemnidad pidió al resto hacer "una vaca" ("una colecta", en chileno) para ayudar a Lorenzini a llenar el estanque de combustible, y sacar de paseo a su visita...

2 comentarios:

  1. Este episodio del bono de la bencina fue uno de los más notables del año

    Saludos y felicitaciones por el año 3 de blog

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  2. Gracias, y cConcuerdo plenamente. Más de algún chascarrillo de éstos podría quedar en la memoria popular y ser sacado a la palestra después, así como ahora nos acordamos de los que se mandaban Pedro Montt, Ramón Barros Luco, Arturo Alessandri...

    Gracias por las felicitaciones, y un Feliz 2009.

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