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domingo, 31 de mayo de 2009

Holanda y los Países Bajos.


Frecuentemente se habla de Holanda como sinónimo de los Países Bajos. Y sin embargo, no lo son. Holanda es apenas UNO de los varios Países Bajos que existen. También se suele asociar al Flandes histórico con Holanda, lo que también es incorrecto, porque Flandes es OTRO de los Países Bajos. En sentido histórico, al considerarse a los frisios o frisones como primitivos habitantes de los Países Bajos, pudiera asociarse con Frisia... y una vez más, tampoco es esto, porque Frisia es OTRO de los Países Bajos. ¿Y entonces a qué rayos se corresponde los Países Bajos? Bien puede decirse que en la actualidad, la denominación de "Países Bajos" no tiene ninguna importancia, porque dichos territorios están repartidos en tres naciones actuales: Bélgica, la República de los Países Bajos (conocida bajo su nombre más común y "comercial" de Holanda, aunque en realidad Holanda es la región occidental de dichos Países Bajos) y Luxemburgo, además de territorios en manos de Francia y Alemania.

En la Edad Media, la denominación de "Países Bajos" empezó a tomar cuerpo cuando después de los saqueos de los vikingos, las ciudades en torno a la desembocadura del Río Rin empezaron a desarrollarse. Dicha región era un privilegiado nudo de comunicaciones fluviales (el mencionado Río Rin) y marítimas (el Mar del Norte), y la llave entre Europa del Norte y el mundo mediterráneo, por lo que pronto se enriqueció. Surgieron varios Estados más o menos soberanos entre sí, y su denominación común fue la de "Países Bajos". Además, lingüísticamente desarrollaron variantes dialectales de un idioma conocido como "Antiguo Holandés". Pero en ese mismo tiempo, al este regía el Sacro Imperio Romano Germánico, y al oeste crecía la corona de Francia, por lo que la región se transformó en peón de los intereses políticos. Por viscicitudes del destino, esta región cayó en poder del dominio feudal de Borgoña (hablamos del siglo XV), y después, por el matrimonio de Maximiliano de Habsburgo con María de Borgoña pasó a su hijo Felipe el Hermoso primero, y a su nieto Carlos V de Alemania después (de hecho, Carlos se crió en Flandes, no en España ni en Alemania).

En la fecha, los Países Bajos estaban conformadas por las llamadas "Diecisiete Provincias". El listado completo de ellas es, más o menos de suroeste a noreste: (1) el Condado de Artois, (2) el Condado de Flandes, (3) el Señorío de Malinas, (4) el Condado de Namur, (5), el Condado de Hainaut, (6) el Condado de Zelanda, (7) el Condado de Holanda, (8) el Ducado de Brabante, (9) el Ducado de Limburgo, (10) el Ducado de Luxemburgo, (11) el Principado-Arzobispado de Utrecht (declarado después Señorío), (12) el Señorío de Frisia Occidental, (13) el Ducado de Güeldres y el Condado de Zutphen, (14) el Señorío de Groninga, (15) el Ommelanden, (16) el Señorío de Drente, Lingen, Wedde y Westerwolde, y (17) el Señorío de Overijssel.

La pregunta clave es cómo, si conformaban una sola realidad geopolítica, dichos territorios acabaron tan desmembrados en nuestro mapa actual. Y la respuesta es sencilla. Durante la Guerra de Ochenta Años (1568-1648) en que las Provincias Unidas intentaron independizarse del dominio de los Habsburgo de España, sólo las provincias del norte consiguieron librarse, y conformaron una pujante república protestante (los actuales "Países Bajos" u Holanda), mientras que el sur siguieron sujetos a la corona hispánica y se alejaron de la influencia puritana del norte. Después de otra tanda de avatares políticos demasiado largos para reseñar aquí, y como consecuencia de la Revolución de 1830 precisamente, Bélgica adquirió su independencia, la que conserva hasta el día de hoy, aunque como una nación fuertemente fracturada entre un componente flamenco al norte y valón al sur. Y Luxemburgo, por su parte, se zafó definitivamente en 1794 y tras los azares de las Guerras Napoleónicas, consiguió su independencia definitiva en 1815. Pero el corolario de esta historia es que estas tres naciones (Holanda, Bélgica y Luxemburgo), enanas en un mapa de superpotencias, durante el siglo XX iniciaron un acercamiento económico e institucional que cristalizó en la formación del Benelux (BElgica-NEerland-LUXemburgo), una asociación comercial y crecientemente política, que aún sigue en vigor el día de hoy...

2 comentarios:

  1. Realmente ni se como llegue a Siglos Curiosos, pero me congratulo por la curiosidad permanente que hace seguir cualquier link. Gracias Don Gato por darnos estas micro y no solo curiosas historias.

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  2. Pues de nada, don Lázaro, y aquí seguimos, firme al pie del cañón, después de... ¿casi tres años y medio de andadura? Mein Gott, cómo pasa el tiempo...

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